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lunes, 30 de abril de 2012

Haciendo pelota Moneyball


La otra vez vi Moneyball. No era el deseo de ver a Brad Pitt, justamente lo que me empujó a ver el filme.  Si, como buen cipayo fanático del deporte, tengo que admitir que me gusta el beisbol. Y ante la falta de buen cine relacionado al fútbol (tema que pensándolo bien podría tocar), era una buena opción. Además de ser el beisbol un deporte cinematográfico, esta tiene un matiz extra, que está basada en una historia real. Y la verdad, así fue nomás, pasé 105 minutos muy amenos. Tiene cosas interesantes, como el comportamiento rockstar de algunos jugadores, la dinámica grupal, del trato que dan estas organizaciones a los jugadores, e incluso como el protagonista se revindica de su pasado como pelotero fracasado, imponiendo solo contra el mundo, de manera romántica, quijotesca, su idea desde su rol de manager general. Pero más allá de esa idea, el film básicamente se centra en cómo la lleva a cabo.


Poné a los pibes la c... de tu madre!
El protagonista (Billy Beane por Brad Pitt) es el manager de un equipo de Beisbol  (Oakland Athletics) que maneja unos de los presupuestos mas bajos de las Ligas Mayores y que si bien arma buenos equipos como puede y está en instancias finales seguido, está cansado de dejarse garchar por Fantino perder partidos, campeonatos y sus mejores jugadores a manos  de equipos con mayores presupuestos. A fin de temporada, el tipo pierde a sus tres mejores jugadores, entonces mientras se rompe la cabeza para ver como reemplaza a tres estrellas gastando chaucha y palito (Con toda la dificultad que esto implica) junto a su grupo técnico, una manga de viejos zorros del beisbol. Cambia todo cuando se cruza con un gordito nerd que le ofrece probar con un nuevo método. Un método que se basa puramente en el análisis del rendimiento de los jugadores en base a guarismos estadísticos, lo que le permitiría identificar jugadores infravalorados, es decir que ofrezcan rendimientos superiores en relación a los montos que perciben y además establece ciertos parámetros en cuanto a las estadísticas grupales del equipo que le permitirían ganar determinada cantidad de partidos y llegar al título. Beane empieza a apoyarse puramente en esta herramienta, por lo que para reemplazar a estas estrellas de la Liga que perdió, llegan jugadores que cumplen con la planilla estadística requerida , por precio módico, que harán pensar que son un negocio excelente que con este método son grandes estrellas, pero que por algún motivo nadie apostaría por ellos. Uno que se dedica a la fiesta, un veterano ya muy de vuelta, un jugador roto y retirado que lo convencen para que cambie a una posición que nunca jugó y otro que tiene una técnica en extremo heterodoxa y que no convence a nadie, pero que resulta ser el jugador mas infravalorado según este método son los refuerzos
La cosa es que el equipo arranca para el orto, pero un par de cambios (incluso contra la voluntad del entrenador y de todos los veteranos del equipo de scouting)  hace que el equipo empiece a remontar  y llegue a los playoffs con ese rejuntado de refugiados método peculiar, pero como siempre caen ante los Yankees, el equipo de mas presupuesto. De todos modos, esta revolución no pasa desapercibida para el dueño de otro de los equipos importantes, los Boston Red Sox y le ofrece un fangote de guita para aplicar este enfoque en busca de un título esquivo hace bocha de años, pero este Beane no la agarra y se queda en Oakland. De todos modos, los Medias Rojas lo aplican y al poco tiempo, logran el título tan ansiado.

Comolli=Nerd
Hasta acá, estimado lector, pensará que carajo tiene que ver esto con el fútbol, que quien escribe está hecho un pelotudo y completamente poseso por el espíritu de Luis Pedro Tony. Bueno,  lo de Luis Pedro Tony está equivocado, lo otro… Decíamos que el dueño de los Red Sox, confió en este método. La cuestión es que este mismo tipo (más precisamente referente de un grupo económico) compró al Liverpool, buscando el éxito mediante la reconstrucción de este mismo método, pero aplicado al fútbol. Entonces buscaron a uno que pudiera aplicar este método, pero a su vez también, a alguien convencido, por eso el elegido fue el polémico Moreno Damien Comolli. Comolli empezó como entrenador juvenil en el Mónaco donde conoció a un tal Arsene Wenger, quien lo llevó como ojeador al Arsenal, donde se le atribuyen varios descubrimientos de reputados jugadores. Allí mismo junto al economista Wenger, empezó a interiorizarse en el tema este de los SaberMetrics, nombre en inglés para la utilización de elementos puramente estadísticos para el análisis del juego. Esa creciente reputación lo llevó a ser el director deportivo del  Saint Etienne, donde si bien no tuvo grandes éxitos, si logró buenas  campañas que lo llevaron a ese mismo puesto en Tottenham. Realizó excelentes compras, Bale, Modric, Berbatov, Assou Ekotto, Kaboul, KP Boateng, entre otros que dieron rédito en Tottenham y en otros clubes. Pero esos fichajes no rindieron sino hasta que Comolli y sus elecciones en los cuerpos técnicos se marcharon por los pésimos resultados obtenidos hasta ese momento. Volvió a Saint Etienne para tomar las riendas, hasta que fue tentado por el Liverpool en 2011. Al momento de publicación de este artículo (último día de abril de 2012) la silla de ese puesto aún está calentita (?) ya que Comolli, fue amablemente invitado a retirarse por la puerta sin generar ningún disturbio.
Gente eficiente que no le terminaron cerrando los números
Mucho se habla de que el puesto de manager acá en Argentina no se usa, que no hay costumbre o cultura, que los dirigentes entregan todo el poder a los técnicos y los echan a los 3 días, etc. Esa costumbre tan inglesa del manager, lo eleva por encima de cualquier puesto de entrenador en cualquier otro lugar del mundo. Interviene directamente en aspectos presupuestarios, en negociaciones de jugadores, es decir que tiene una visión mas amplia, gerencial, por decir de alguna manera, no maneja en muchos casos los entrenamientos, pero a su vez es el que define el armado del equipo. Por lo que en algún punto la posición de Comolli puede ser invasiva para el modelo inglés. Un problema que ha tenido en Inglaterra ha sido ese. Cuando llegó Redknapp a Tottenham , Comolli tuvo que irse, porque ambos diferían diametralmente en sus nociones de entender el juego, ya que por caso, Redknapp cree que la mejor manera de recobrar hidratos en su época de jugador después de los partidos era tomar birra en el pub. Así con Comolli no se iba a entender nunca. Las mayores críticas para Comolli de todos modos, han sido acerca de su juicio a la hora de operar en el mercado de pases. Caso testigo es la mayor cruz con la que carga: se había ido Torres al Chelsea y Comolli optó por Carroll que había hecho muchos goles. Al tener un tipo alto, buen cabeceador, surgió la necesidad de un tipo que abra la cancha por izquierda que también faltaba. Ficharon a Steven Downing. Su presentación en la conferencia de prensa es el manual de Moneyball y lo que esta técnica implica. Comolli dijo de Downing:  “Buscamos información meticulosamente antes de contratar jugadores, así como estadísticas y realmente pensamos que conseguimos un activo muy importante en todos los aspectos. Probablemente su talento fue subvaluado en el fútbol inglés. Sabemos que vamos a conseguir y conseguimos un jugador muy eficiente”. Lo que Comolli contrató fueron 11 goles en Carroll y 9 asistencias en Downing hasta ese momento de la temporada, es decir los primeros 6 meses. Dejó de lado los nombres, se centró en estadísticas, vendió 9 goles en 50 millones de libras y compró 11 goles en 35 millones, sin importar los nombres propios ni alguna otra circunstancia. Desde que llegaron hace 14 meses, Carroll marcó solo  goles y Downing solo dio una asistencia. Para el beisbol ha mostrado funcionar en buena medida. Pero el motivo por el cual Comolli ya no traaja mas en Liverpool tiene una explicación muy sencilla. El fútbol no es el beisbol. Obviamente, mi estimado lector, si ud. no se había dado cuenta antes, con el total de los respetos es bastante siome. No solo por los puntos de contacto escasos a simple vista entre uno y otro, sino por otro motivo. Los aspectos mensurables de un jugador de beisbol dependen pura y exclusivamente de si mismo, de hecho gran parte del juego trascurre en un duelo entre lanzador y bateador. Que un tipo mande a la mierda una pelotita con un palo depende de si mismo y de su capacidad para evitar los engaños y el talento del tipo que se la tira, sin intervención de un compañero y son contadas las ocasiones de donde se requiere una actividad con sentido colectivo  En el fútbol es totalmente lo contrario, la interacción es total y absoluta, en casi todos los casos una acción de un jugador está vinculada a un acto de un compañero, ya sea de manera directa o indirecta. Ya que estábamos hablando de este muchacho Downing, el tipo venía del Aston Villa, un equipo que aguantaba y salía de contra, esto implica que Downing siempre tenía frente a si territorio, tiempo y un rival mal parado, una diferencia que cualquiera que haya tirado un centro a cualquier nivel, no puede desconocer. Liverpool es uno de los grandes (Por hinchas y mas aún por historia) equipos europeos a los que la globalización hizo un poco mas grandes. Las obligaciones que tiene a la hora de afrontar cada compromiso están reducidas. Solo le cabe ganar. Entonces irá a buscar los partidos y en este marco Downing, se ve con poco espacio, para maniobrar y tirar centros, además de no ser de los mas dúctiles en el mano a mano. Es innegable que el entorno de un jugador determina invariablemente sus rendimientos para bien y para mal. Esto demuestra que su paso por Liverpool no convierte a Downing en un peor tirador de centros, o peor jugador incluso, aunque si puede desprenderse que es un jugador menos completo o menos flexible a distintas variantes que le puede ofrecer el juego.
Ejemplos en el futbol sobran. Por ejemplo, Xavi. Contra el Chelsea, Xavi acertó 169 pases. Monstruoso. Cualquiera pensaría que Xavi es una bestia del pase. Y efectivamente lo es. Nadie va a negar las calidades de Xavi, pero la movilidad constante de sus compañeros siempre ofrece opciones de pases potables, que parecen hasta sencillas incluso en situaciones y en ángulos que a cualquier otro equipo le costaría muchísimo. En el caso del partido ante el Chelsea, a Xavi le tocó enfrentar a un equipo que básicamente metió nueve jugadores rivales en su área, lo que implica efectivamente Xavi tuvo tiempo espacio y muchas opciones fáciles para distribuir el balón exitosamente y que el Barcelona retuviera el poseso (Enzo dixit) del útil. En esa misma situación podemos poner a modo de ejemplo a un defensor central que juegue en un equipo que no la revolee, y que también tendrá alta efectividad en pases completos a compañeros, jugando pases cortos, sin riesgo, pero esto no lo convertirá en un gran pasador. E incluso, el mantra de tocar y moverse para recibir de nuevo, no es del todo valorado en culturas futboleras como Italia o Argentina, donde tienen imaginarios futboleros armados en torno de fantasistas o enganches que pueden intentar mil pases, hasta enganchar ese que pase entre decenas de piernas y encuentre destino en un compañero que la mande al gol. Estadísticamente tiene valor nulo y poco aporta, pero son esas jugadas las que en un juego como el fútbol pueden determinar un resultado.

No es la idea de este espacio abrir la cabeza de nadie salvo que tenga una piedra o botella en mi mano pero quiero dejar claro que no es la idea expresar que las estadísticas no sirven para una mierda. Son un indicador valioso, pero no se las puede tomar por si solas. En este caso, para este humilde servidor son como una tanga (?), se puede ver mucho, pero tapa lo que uno quiere ver. No hay sacarlas y ni arrancarlas con los dientes, sino correrlas e investigar que hay detrás. Pero en conclusión, si hay algo que matará la esencia del fútbol, no serán las estadísticas.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Ser Campeón Es Detalle

Hace poco tiempo puse un pequeñísimo homenaje a Sócrates, en ocasión de su fallecimiento y creo que es momento que ya pasó esa careteada inmediata post-mortem que suele rodear a estos personajes. Me voy a centrar  en el mayor proyecto del que Sócrates fuera parte y lo haré en base a un documental, narrado mayormente por los protagonistas y que refleja bien lo que era la Democracia Corintiana como sistema democrático y también refleja lo bien que jugaba ese Corinthians del bienio 1982-1984.

La historia latinoamericana tuvo un nefasto denominador común a partir de la década del 50’ y que se estableció durante la década de los 60’: Las dictaduras militares. La historia nos lleva a enfocarnos en Brasil, dictadura  que tuvo un rasgo distintivo: La disfrazaron de democracia. Inventaron un sistema bipartidista y de elección indirecta (a través de colegios electorales) de modo que el partido del que eran parte los militares, el ARENA (Aliança Renovadora Nacional) tuviera mayoría  siempre, y donde perdía efectuaba una intervención llamada Federal. El otro partido tenía una presencia meramente testimonial, porque además de que los militares tenían mayoría automática, el partido opositor asentía silenciosamente a los actos del gobierno militar. Una vez instalado el régimen los militares arrancaron con la represión violenta, pero no duraría tanto, ya que un manejo propagandístico acertado, donde al pueblo en la cara se le exalta ban bondades y ventajas de la nación y la geografía brasileñas (básicamente, el tocuen de que son felices y viven en la playa de joda) apoyados en la siempre nefasta Rede O Globo.
Luego de esto, cuando la mano se ponía pesada para los milicos con alzamientos guerrilleros, estudiantiles y obreros, llegó el crecimiento económico, lo que puso definitivamente a la clase media brasilera del lado del gobierno militar y la inacción funcional de la gran masa de la clase baja brasilera por ignorancia o por paja cívica (?) calmo las aguas que venían turbias. Pero este crecimiento, venía bajo el lema “dívida externa, não se paga, se rola.” Algo así como la deuda externa no se paga, se patea. La construcción de Brasilia por caso, mas otras obras públicas de alcance monstruoso, y políticas como favorecer al capital extranjero y las empresas estatales, mas esta concepción particular de honrar los compromisos extranjeros, mas la llegada de Carter que le cortó el chorro a aquellos regímenes anti comunistas (todos los militares de  America del Sur que posteriormente caerían, lo que muestra  la nefasta influencia de la política exterior norteamericana, provocó una espiral inflacionaria que mayormente afectó a aquellos sectores que se veían beneficiados por estas medidas. Entonces, para 1979 llegó a la presidencia un tal Figuieredo al cual no le fue del todo bien, pero a diferencia de procesos anteriores mientras se formaban distintos bandos donde se proponían nombres de milicos para ocupar la presidencia, se formó una oposición que se preocupó mas por el regreso de las elecciones directas bajo el lema Diretas Já!
Hasta ahora parece que hable de la historia de esa tierra llena de birra, putas y el negro de mierda de Pelé pero como siempre, la idea es imponer un marco histórico y como siempre también se me fue la mano. Como este marco histórico se expuso, ahora vamos a hablar de fulbo, pero no yo, si los protagonistas. El documental se estrenó en diciembre de 2011 y se llama Ser Campeão é Detalhe, lamentablemente, solo disponible en Portugués.

Pinche aquí para ver Ser Campeão é Detalhe (Pongo “Pinche” y no “Haga Clic” porque acá somos Bilardistas)

La cuestión es que a todo le llega un fin. En parte fue porque las Diretas Ja! perdieron en 1984.  Ganaron por abultado margen en realidad, pero no el suficiente para impulsar el cambio democrático en la República Federativa del Brasil. Esto propició que Sócrates se fuera a la Fiorentina y se perdió un sostén propiciando la salida del resto. Además otros impulsores se habían bajado, como el presidente Waldemar Pires y otros como el director de fútbol Adílson Monteiro Alves, habían perdido el norte y hacían lo que que se les cantaba los huevos. Por otra parte tenían resistencia interna que fue socavando el proyecto, como el ex presidente Vicente Matheus, dueño de un estilo absolutista y con grandes ambiciones de recuperar el  poder, o también ese gran amigo de Oscar Ruggeriy el granate en general y también reconocido anti-argentino Emerson Leao , quien no comulgaba con el proyecto y decía que a él le pagaban para atajar y solo se tenía que dedicar a eso y por otro lado dicen que armaba camarilla. Y por último también estaba un sector amplio de la prensa (liderada por la milica, como la Rede O Globo) que acusaba a gran parte de esta camada como poco profesionales, cuando no decían que eran una manga de vendedores de humo.

La Democracia Corintiana fue sin duda un proyecto novedoso, que aportó a la sociedad brasilera visibilidad de un problema social a través del medio más masivo que pueda tener una causa por estas latitudes, el fútbol. Porque si bien las Diretas Ja! perdieron, al año siguiente cayó la dictadura y eso traería el retorno democrático, un poco por peso propio de un gobierno que ya no podía sostener una serie de factores adversos y otro poco por el clamor popular, impulsado por manifestaciones como la Democracia Corintiana.
En lo relativo al fútbol la Democracia Corintiana, dejó un gran equipo de fútbol. En cuanto a lo organizativo, la idea de que un grupo de jugadores tuviera injerencia en todos los aspectos organizativos de un equipo, no deja de ser anecdótico, porque viendo el nivel de divismo y el bajo caudal intelectual en general, de jugadores y dirigentes, semejante proyecto será irrepetible. No creo que veamos equipos que ganen o pierdan, siempre con democracia.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Rata de Laboratorio

Sé que definitivamente duro el epíteto. Incluso el que lee por primera vez debe tener claro que desde este humilde espacio se defiende la postura encasillada en el Bilardismo sin caer en el Bidonismo. Mas si estamos hablando de uno de aquellos hombres  que han dejado una huella imborrable en la historia del fútbol. Muchos enfermos menottistas enarbolarán banderas del fútbol que le gusta a la gente, de “hacer la nuestra” y que todo lo que no se encuadre dentro de los dos antes mencionados ítems es “chamuyo”, por lo que probablemente si ud. estimado lector, se encuentra dentro del antes mencionado grupo, leerá cosas que herirán su sensibilidad. En pocos casos se nota tanto la influencia del historial personal de un individuo 

Valeriy Vasylyovych Lobanovskyi o en ucraniano Валерій Васильович Лобановський nació en Kiev, Ucrania (en aquel entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas) en un único e irrepetible (?) 6 de enero de 1939. Esto, desde un punto de vista histórico implica que creció en la era de la posguerra donde patear algo similar a una forma esférica podía llegar a ser algo similar a un rato de diversión. Esta situación lo llevó a interesarse en el fútbol. Como en la mayoría de estas historias, los viejos se pusieron un poco la gorra y no tenían muchas ganas de que el pibe se dedicara al fulbo. Como vieron que la cosa venía difícil de torcer, solo le dijeron que al igual que  en la vida, al fútbol se juega con la cabeza, no con los pies. Con esto en mente, terminó la secundaria con honores y se metió al Politécnico de Kiev mientras todavía persegía lo que le dictaba su deseo de jugar al fútbol, algo poco común, porque, mi querido lecteur, como lo llamaría a ud. Elio Rossi si él estuviera escribiendo esto (?), el estereotipo del jugador cabeza de tacho (y sus honrosas excepciones) se cumple en cualquier lugar del mundo y en cualquier momento de la historia.  Hasta que un día (uno cercano al final de la década del 50’) lo llamaron para jugar en el Dinamo de Kiev y largó los estudios a la mierda. Pero ese paso, lo marcaría para siempre.

Ya establecido como jugador Lobanovsky se destacó como figura en un equipo que formó la base de la URSS campeona de la Eurocopa de 1961. Parafraseando a Cl*rín, dicen que no era un fenómeno, prueba de ello es que jugó solo dos partidos a nivel internacional (lo que no es despreciable igualmente). Pero era un wing izquierdo muy hábil con la pelota al pie y armaba una gran dupla con el centro delantero Oleh “Coco” Bazilevich, quien sacó gran provecho de una pegada en pelota quieta y en movimiento, admirada desde Moscú a Bakú pasando por Tbilisi y donde carajo se les ocurra, que nuestro héroe de turno pulió practicando sistemáticamente y utilizando sus conocimientos en la ciencia predilecta de Paenza  (?). La pulió a tal punto que fue el primero (y sospecho que el único) por esos pagos que se cansó de hacer goles olímpicos, pegándole llovido y con mucho rosca de modo que cayera exactamente detrás del arquero y dentro del arco.  Ese Dynamo Kyiv (campeón soviético de Liga y Copa) era dirigido por un tal Maslov, cuya influencia en el pensamiento Lobanovskyiano fue enorme y que examinaremos después, pero que no se llevaba bien con el zurdito, porque este no entendía porque carajo lo mandó a jugar en la novedosa posición de volante izquierdo. Después de dos pasos breves por Chernomorets y Shakhtar Donetsk, Lobanovsky se hinchó los huevos y se retiró como jugador a la edad de 29 años. Pocos entendieron en su momento la decisión, todos en Ucrania después lo agradecieron.

Corran putos!
Sabía él que su vocación era entrenar. Sabía cómo lo tenía que hacer, que conocimientos tenía que aplicar, hacia donde se dirigía el fútbol como juego… aunque flaqueó en un momento, porque no lo llamaban para dirigir y casi manda todo a la mierda para dedicarse a ser… plomero. Lo llamaron del segundo escalafón del fútbol soviético, un club llamado Dnipro Dnipropetrovsk, modesto en aspiraciones, pero rico en consonantes (?). Ante Garmaz el atento seguimiento de un joven Altamira (?) lo ascendió a la división de honor soviet, y allá se acordaron de ese zurdito que le pegaba como ninguno y lo llamaron para dirigir el Dynamo de Kiev, equipo donde descolló. Para resumir, mal no le fue: en su primer paso del 74’ al 90’ ganó 8 ediciones de la muy exigente liga soviética, 6 copas soviéticas y dos de la ya extinta Copa de Ganadores de Copa, siendo el primer y único equipo de la URSS en imponerse en el plano continental. De hecho, recién 20 años después, un equipo de la ya ex URSS, pudo imponerse en la silueta del CSKA en la copa UEFA. Mientrás guío a la selección, logrando un bronce olímpico en el 76’, haciendo agua en el 82’, siendo bombeado en la Euro del 84’, se las ingenio para armar un gran equipo que fuera clara y nuevamente bombeado en el 86’ y que dos años después llegara a la final de la Eurocopa, solo para caer ante uno de los goles más icónicos de la historia deeste juego. En el 90’ la Perestroika mandó todo a la mierda y la URSS quedó última en el grupo que integrara la Argentina. Lobanovskiy aprovechó y se fue a la cálida Dubai, a robar dirigir la selección de los Emiratos Árabes Unidos tres años y posteriormente tres años en Kuwait. Para ese entonces todos pensaban que Lobanovskiy ya estaba de vuelta. Su camino se encontró con el de un decadente Dynamo Kyiv, su amor de toda la vida, lugar donde paradójicamente la dejó.  De un equipo de mitad de tabla en la emergente liga ucraniana y echado por soborno de competencia internacional,  terminó dando vuelta la taba y ganando cinco ligas al hilo y armando un memorable equipo que llegara alas semis de Champions liderado por un pibe que jugaba un poco. En el medio volvió a la selección, pero le fue y lo echaron.

Hasta aquí, lo que se tipeó antes no es más que una breve reseña de alguien que tuvo una historia particular, fue un excelente jugador y se destacó como entrenador. Lo verdaderamente destacable es que los métodos del ucraniano fueron muy adelantados para su tiempo, e incluso muchos no han llegado a este país, hasta que Ramón Díaz puso a su hijo como especialista en informática (?). Igualmente lo anterior sirve para entender porque Lobanovskiy terminó siendo el entrenador que fue.
Básicamente, para Lobanovskiy, el fútbol era un sistema de 22 elementos donde chocaban dos subsistemas de 11 elementos dentro de un área determinada (la cancha) y sujeto determinadas leyes (el reglamento), donde se terminaba imponiendo el subsistema que fuera más fuerte. Pero este análisis estaba sujeto al hecho de que lo que determinaba la fortaleza de ese subsistema, no era la calidad de sus componentes, sino que era la forma en la que actuaban entre si esos componentes. Lisa y llanamente, ganaba el que mejor funcionaba como equipo, no aquel que tuviera mejores jugadores, lo que dicho hoy será una obviedad para algunos, tal vez en esos tiempos no lo fuera. A la luz de lo antes expuesto, hay que ser siome para no darse cuenta de la influencia que la ciencia (y su pasado en ella) tendría sobre su carrera. A tal punto pidió una computadora apenas asumió en Dynamo Kiev (hay que acordarse de que eso fue en el 74’ y en esa época en la URSS era más fácil encontrar un Mc Donalds que una PC) donde recopilaba información sobre sus jugadores y los del rival, estadísticas (como pases mal dados, distancia recorrida, esquemas que mostraban donde se movían los jugadores), planes de entrenamiento, la fafafa dietas para los jugadores, fragmentando para analizar cada componente del juego en su máximo detalle y todo aquello que escapa al ojo del hincha futbolero, pero que en el día de hoy se tienen en cuenta de manera obsesiva de modo de no dejar nada librado al azar.
Asimismo el trabajo de campo y como se reflejaba los domingos, es lo que dio fama al tacticista ucranio a cada partido que sus equipos jugaban. En primer lugar, él esperaba que sus jugadores se adapataran a cualquier situación del juego, es decir que los defensores puedan atacar y los atacantes puedan defender  ¿Recuerdan a Maslov, ese con el que se peleó y se fue del Dynamo como jugador?  Bueno, de él tomo el concepto de presionar bien arriba y de allí los atacantes empezaban a defender y los laterales solían subir al ataque, algo que solo era común en Brasil. Desde esa base, empezaba a acercar su idea al fútbol total bajo el precepto de desarrollar nuevas variantes que no permitan al oponente a adaptarse a su estilo y atacando de manera en las que el rival no esté acostumbrado y eso lo fuerce a cometer errores.  A diferencia del 4-3-3 o incluso 4-2-4, que eran moneda corriente Lobanovskiy implementó un 4-1-3-2, que le permitía achicar espacios hacia adelante presionando o achicar espacios para atrás y saliendo de contra como le ganó al At. Madrid en la final de la Copa Ganadores de Copa del 86’ y que perduró en el tiempo. Más allá de dibujos tácticos, lo que le importaba a Lobanovsky era que sus equipos jugaran a la mayor velocidad posible con una precisión exacta a la hora de pasar la pelota como se veía en el link anterior. Para esto implementó el término de “velocidad colectiva” e incluso a sus jugadores los hacía jugar partidos de fútbol 5 con los ojos vendados a tal fin, además de controlar el aspecto físico como ninguno, dando atención a la recuperación post partido, cosa jamás vista hasta entonces.
Uno ha de suponer de jugar bajo su mando debió ser insoportable incluso, mas que SImeone dado sus métodos de entrenamientos rigurosos, la intromisión en la dieta de los jugadores y esas cosas. Pero Lobanovskiy era considerado por sus dirigidos algo mas que solo un gran entrenador. Cito directamente sus palabras:”No solo tomo en cuenta el aspecto deportivo. Estoy igualmente inspirado por las ideas científicas que me permiten establecer métodos de entrenamiento tanto como por las ideas filosóficas que me permiten organizar el grupo de hombrse que manejo” Además se permitía licencias ideológicas en algunos casos: Si había jugadores al menos del 100% en cualquier aspecto, no jugaban, salvo excepciones como Belanov o Zavarov, de quienes Lobanoskiy consideraba que tenían un talento y entendimiento del juego superior al resto. Además, abundan casos de jugadores que brillaron bajo su mando y que después terminaron haciendo menos de lo esperado o directamente muy mal. Un tal Alexei Mikhailichenko, que para Lobanovskiy era el paradigma del jugador completo, fracasó asquerosamente en Escocia, Rebrov fracasó totalmente en Inglaterra teniendo grandes pergaminos junta a Shevchenko, Belanov era un gran valor (mejor jugador europeo en 1986), pero después de la Perestroika, se fue del ala protectora de Lobanovskiy y terminó preso en Alemania por robar, porque como jugador fracasó y se quedó sin un mango, Zavarov iba a la Juve a reemplazar a Platini, pero fracasó y terminó tratado por depresión y así podemos seguir bocha. Incluso Shevchenko y Kaladze que hicieron grandes carreras sin él, le dicen a quien le interese y a quien no también lo influyente que fue para ellos, a tal punto que Sheva dejó en la tumba de Lobanovskiy la medalla de la Champions que ganara con el Milan como tributo.

Monumento a Lobanovskiy
El estadio Valeriy Lobanovskiy
La vida de Lobanovskiy entró en tiempo de descuento en el mismo lugar en el cual el ucraniano trascendió: el banco de suplentes. Su salud venía deteriorada, pero el infarto que sufrió durante el Dynamo Kiev - FC Metalurh Zaporizhzhya (otro club modesto, pero rico en consonantes) lo condenó a dejar este mundo seis días después. llovieron homenajes en su memeoria: el antes mencionado de Shevchenko, un minuto de silencio en la final de Champions dos días posterior a su deceso y en Dynamo Kiev querido (?) le hicieron un monumento y bautizaron al estadio con su nombre. Tributo mericdo a un pionero del fútbol de hoy. A quien le pese el fútbol de hoy.

lunes, 12 de septiembre de 2011

En Futbol Manda Pelota


Este es el homenaje que le hizo Volkswagen
A Velibor 'Bora' Milutinovic, muchos lo recuerdan como ese pintoresco entrenador serbio con ese acento tan característico y vocabulario mexicano de bizarra trayectoria como trotamundos del fútbol que incluyó disimiles países y clubes. Dirán que es un ladri, que con tal de estar en un mundial se habría vestido hasta de referí (así, con acento final en la i), aunque también autor de máximas intocables del fulbo como (esta es textual) “En fútbol manda pelota” u otras más circunstanciales y místicas como "Antes del Mundial de Corea/Japón 2002 entré a una iglesia para hablar con Dios. Me preguntó, ´¿qué quieres, Bora?´, y yo le dije: ´Lograr lo mismo que Francia´. Y Dios cumplió con su palabra. Francia y China fueron en ese Mundial los dos únicos países que no marcaron goles. Claro, yo me refería a lograr lo que Francia hizo en 1998" y que dejó otras máximas de la vida en referencia a su multimillonaria esposa mexicana acuñando la frase "Nacer pobre no es un pecado. Sí lo es no casarse con una mujer rica".

"Que hacé' Nene?"

Pero este hombre es una leyenda del fútbol. Su carrera como jugador se inició en el FK Bor, aunque Bora en su final como jugador luego se mudo a Belgrado para jugar con el OFK y luego con el poderoso Partizan de Belgrado (junto a sus dos hermanos) y luego mudar su exquisita pegada y fina categoría al opulento principado de Monaco donde jugara para el equipo de futbol homónimo. Luego jugó en diversos clubes franceses y suizos en una trayectoria con forma de espiral descendente hasta encontrar su lugar en el mundo con los Pumas de la UNAM, donde vistiera la pesada casaca número 10 del equipo felino y allí terminar su carrera de jugador.

Pero es como entrenador donde alcanza su status mítico, ya que al retirarse como jugador en Pumas comienza su loca carrera hacia la eternidad entrenado allí y luego en clubes como San Lorenzo, Udinese y mas allá en el tiempo otras luminarias del fútbol globalizado de hoy día como los Metrostars (donde se reencontrara en el fenomenal Alexi Lalas, luego de los gratos momentos que compartieran en el mundial 94) y Al Sadd (donde por un par de años no se cruzó con Mauro Zárate).
Pero como dijera alguien ya un mundial sin Bora y Macaya (?) no es mundial. En 1986 llevó (junto al piruetista y enemigo visceral de Lavolpe, Hugo Sánchez) a su México que lo adoptó en su mundial a unos cuartos de final donde solo fueron derrotados por Alemania desde el fatídico punto del penal. En 1990 sorprendió al mundo cuando llevó al virtualmente desconocido por el mundo del fútbol equipo tico (de Costa Rica) a octavos de final en su regreso a la península ítalica. En 1994 obtuvo el mote de trabajador de los milagros, por llevar a otro equipo de la CONCACAF, que también organizaba su mundial, como Estados Unidos a octavos de final a costa del infortunio de Colombia y en 1998 obtuvo el record de ser el único técnico en clasificar a cuatro seleccionados distintos a la segunda ronda de los mundiales, llevando a Nigeria a octavos en Francia 1998, pero resultando una experiencia poco halagüeña, dado el gran potencial del siempre talentoso, pero también díscolo e irresoluto prototipo del jugador nigeriano. Finalmente Milutinovic también se destaca por ser el único director técnico en haber clasificado o dirigido a cinco países diferentes a la Copa del Mundo, al lograr la historia clasificación al máximo mitín (palabra comunista si las hay) a un muy limitado equipo chino en 2002, donde su paso a excepción de lo histórico de la situación fue olvidable.
También su chance  de estar en el mundial 2006 se esfumó, pero sentó las bases (incomprobable) del equipo hondureño que fuera a Sudafrica y finalmente fue a por todas en Jamaica con los Reggae Boyz, pero luego de seis derrotas consecutivas, vinieron los dirigentes en vueltos en una rara humareda y con los ojos inyectados en sangre (estimo que no fue ni por ira ni por calentura para ningún caso) y le pidieron calmadamente que diera un faso al costado, por lo que entendió que debía marcharse. Como no consiguió equipo para dirigir un Mundial, pensó que después de tanto tiempo si no conseguía dirigir a uno de los 32 mundialistas, debía buscar algo parecido, pero después de trabajar en lugares tan exóticos debía buscar un lugar tranquilo para disfrutar. Y en ocasión de la Copa Confederaciones en 2009 le dijo a su mujer: “Vieja, hacé las valijas, nos vamos a Iraq” Para ser una especie de marginales del circuito Mainstream del circo global del fútbol, dos empates y una derrota, no son malos números, mas considerando que empató con Nueva Zelanda, único invicto del Mundial y los locales Bafana Bafana Te Afanan (?) y fue derrotado por el mínimo margen por es escuela de fútbol que dicen que es España con gol de Messi

Supongo que por su personalidad Bora quisiera una semblanza de esta calidad, con algo de humor aunque mal escrita. Y se lo dedico porque soy hincha pero hincha termo, eh de Velez. Dudo que algún fortinero entienda lo que la buena estrella de este trotamundos hizo por Velez. Cuando coincidieron Bora y Chila en San Lorenzo hubo una sola persona que ayudó a perfeccionar la pegada del talismánico golero del Paraguay (declarado por el propio Chilavert, pero ando corto de archivo). Si, Bora. Hasta en este detalle este enorme y querible personaje del fútbol mundial ha extendido su indiscutible calidad de influyente. Para él este humilde homenaje de un servidor de ferné.