viernes, 14 de febrero de 2014

A Contramano: Pet y los años del Maracanã

Saudade sem fim
Continuando con el suspenso que dejé de la parte anterior, la ola de privatizaciones que se dio en el fútbol brasileño  a fines de los 90’ y a comienzos de los 2000 se llevó puesto al Flamengo que fue gerenciado por la firma ISL. Esta firma suiza había prometido armar un timaço y para eso se acordaron de aquel serbio que la había descosido en Vitoria un par de Brasileirãos atrás. Por ese motivo pusieron 7 palos verdes para traer a Petkovic al lugar de donde nunca se quiso ir: la tierra del Orden y el Progreso (?). El cuadro flamenguista contó con un Petković (o Pechi o Pech) que hizo un aporte medido en la retención del campeonato Carioca y con sus 14 goles en 23 partidos no pudo torcer el andar de ese equipo en la paquidérmica y bizarra versión del Brasileirão del 2000 que se jugó bajo el nombre de Copa João Havelange.
El año 2001 se convertiría en el año en el cual Pet empieza a convertirse en parte del patrimonio futbolístico/folklórico del fútbol brasileño. Mas precisamente porque el serbio se robó el show en la final del torneo Carioca. Vasco da Gama (Ganador de la Taça Río) tenía un equipo comandado por dos “craques” llamados Juninho: el rubio enganche de origen Paulista y el medio/todocampista de extracción pernambucana (?) también conocidos como Juninho Paulista y Juninho Pernambucano y llegaba (al igual que en ocasiones anteriores) con ventaja deportiva ante el campeón de la Taça Guanabara, Flamengo, es decir que la igualdad lo coronaba campeón estadual. En la ida, el conjunto Cruzmaltino se encontraba perdiendo a falta de 15’, gol de Pet mediante, pero se llevó el partido de virada, como se dice por esos pagos. El partido de vuelta en el Maracanã no fue menos electrizante. Una derrota por el déficit de un gol daba la ventaja al conjunto del navegante portugués (?).  Edilson puso el 1-0 para Flamengo, ventaja que fue anulada cuando Juninho Paulista hizo esteril la resistencia de Julio Cesar. En el segundo tiempo nuestro héroe de este lío, salió mostrar su juego. Mediante su gambeta y cambio de ritmo, desarmó la marca escalonada de la defensa del Vasco y puso la pelota en la cabeza de Edilson para poner la igualdad que seguía favoreciendo al Vasco. A falta de dos minutos llegaría ese momento que Pet y todo el Mengão esperaban, ese momento donde con solo una simple acción, un solo simple movimiento, un hombre pasa a ser patrimonio de millones, que lo adoptan inmediatamente y esa simple acción pasa a la eternidad, al bronce. Momento que se presentó en forma de un tiro libre en el rango de los casi 30 metros, en la línea del poste izquierdo del arquero, ideal para un zurdo. Salvo que tengas un pateador derecho con la calidad de Petković. Pet voló la pelota por sobre la barrera para que caiga justo en el ángulo de la valla de Helton. Locura, explosión, título para el Flamengo e inmortalidad para el muchacho que llegó desde Serbia.
Otro memorable tiro libre suyo a Sao Paulo (su marca registrada a esta altura) le dio otro título y la clasificación a la Libertadores a Flamengo, pero el segundo semestre fue desastroso para todos lo que tuviera con los de Gávea, que casi se van al descenso, probablemente distraídos por el camino a la final de la MERCOSUR que finalmente vería al Rubro Negro caer en Almagro Boedo en el Bajo Flores ya en el año 2002. Ese año vendría torcido todo porque el Fla fue un desastre en todo lo otro que jugó, incluido la Copa Libertadores. ISL, que estaba detrás del proyecto, se fundió, en lo que fue uno de los mayores escándalos de corrupción en los que FIFA se vio involucrado. A mediados del 2002, la situación era un callejón sin salida. O solo con salida para Petković. Una salida con forma de Síndrome de Estocolmo (?) hecha corporización en el Vasco Da Gama. No es infrecuente en Brasil que un jugador juegue en más de un equipo de una misma ciudad, pero no en el caso de que pase directamente de club a club y menos tratándose de un jugador que estaba en su pico de rendimiento y que era idolatrado por su club de procedencia. Para Pet, no parecía haber cambiado mucho. Su fútbol seguía siendo bueno y tardó poco en acallar las dudas. 10 goles en 30 partidos es un buen retorno desde lo numérico en el transcurso de un año, pero además mantuvo su despliegue solidario con el resto del equipo y le agregó mucha inventiva a la hora de generar situaciones y asistir a sus compañeros. Obviamente que no solo ningún hincha ya dudaba de Pet, sino que ya era ídolo.
Pero a pesar de todo lo bueno, Pet partiría por cinco millones de motivos, de esos motivos verdes con la cara de Washington. Jugó un añito en el Shanghai Shenhua y volvió a un Vasco que si bien a nivel estadual tenía buen andar, a nivel nacional estaba peleando el descenso por segundo año consecutivo. Vasco salió de la lanterna gracias a Pet y sus 18 goles y 11 asistencias en 36 partidos. Pet volvió a dejar la cidade maravilhosa, pero muy lejos de hacerlo en carácter definitivo.

Como no le pareció suficiente la que juntó en China, Petković desempolvó la carretilla y se la llevó para juntarla al mismo tiempo que defendía la divisa de Al-Ittihad en Arabia Saudita. La saudade hizo que 7 meses después, Pet estuviera de vuelta en Río. El que tenía la tarasca para rescatarlo del desierto era Unimed. Unimed no es el sponsor de ni del Fla ni del Vasco, si no de otro de los grandes cariocas: El Fluminense. Esta vez no solo tuvo que revertir el lógico recelo de la hinchada tricolor, sino que además tuvo que convencer al DT Braga, que muchas ganas de tenerlo en el equipo no tenía. Pocos partidos después, Petković ya era ídolo y había rubricado su lugar en la historia del club marcando el gol número mil  en la historia de los  Brasileirãos para los de Laranjeiras. El 2005 fue bueno para el Flu y para Pet, pero terminó en decepción. Flu llegaba peleando a falta de 5 fechas, pero Petkovic se lesionó y Flu perdió esos 5 partidos en una racha que probablemente explique porque el Tricolor no se quedó con la liga ese año.
El 2006 fue una garcha para Petković y para el Flu. En el primer semestre llegó a cuartos de la Liberadores y Semis de la Taca Brasil mientras que había arrancado bien el Brasileirão, pero se quedo simultáneamente fuera de las copas y empezó a ir cuesta abajo en el torneo. En el plano personal, Petkovic era considerado por la opinión pública para el plantel de Serbia y Montenegro para el 2006, pero el técnico prefirió llevar jugadores mas falopa, incluso su propio hijo en la nómina. Terminó el año eliminado de la Sudamericana por Gimnasia (!) y cortando clavos con el ojete hasta la última fecha donde se confirmó que terminaría jugando el Brasileirão el año que viene. De todos modos, Pet no continuaría en el Flu para el 2007.

Para ese momento, Petković tenía 34 años y aunque seguía siendo un activo deseable, cualquiera hubiera pensado que su mejor etapa ya había pasado. En el 2007 firmó con Goiás y no llegó al Brasilerão. Ese torneo lo disputó con el Santos a pedido del entonces entrenador del Peixe, Vanderlei Luxemburgo, pero este fue despedido y Petković no pudo expresar buen fútbol con regularidad por lesiones y por encontrarse en un equipo también irregular. En Atletico Mineiro fue mas de los mismo: llegó como refuerzo estrella del club para el centenario del club en 2008, pero el equipo dio asco. Aunque Pet jugó razonablemente bien (Fue líder en asistencias del torneo), las lesiones lo acosaron, sumado al bajo rendimiento y las altas expectativas que recaían sobre el colectivo desdibujaron el aceptable nivel del enganche de Majdanpek.

El retorno del Rey
Pet pasó la primera mitad del 2009 sin club y esa inactividad, sumado a los 37 años de edad que detentaba y al hecho de que había pasado bastante tiempo desde los últimos momentos donde Pet maridaba buen fútbol con regularidad, era una suma de motivos suficiente para pensar que su carrera ya estaba acabada.
Pero Pet volvió a Río, al club donde era un poquito mas que ídolo. Flamengo le debía bastante dinero y como parte de la reestructuración de la deuda, le dejó la 10 a Adriano y se calzó la 43: la cantidad de goles que llevaba en el club y lo mas importante, era el minuto en el que le metió ese famoso tiro libre al Vasco. Flamengo languidecía en la parte baja de la tabla y Petković lo presenciaba desde afuera. Pero Pet renació, asumió el liderazgo del plantel (los jugadores lo llamaban Pai, padre) y empezó a jugar. Para la vigésimo quinta fecha del torneo, Petkovic era el lider de un Mengão que empezaba a apilar un éxito encima de otro y ese envión sumado al andar no muy regular de los de arriba lo puso primero en puestos de Libertadores y no muy lejos del título a falta de 5 fechas. Su pegada de pelota parada estaba intacta (llegó a meter un par de goles olímpicos incluso) y la dupla que armó con Adriano era tremenda, al punto de que cuando no estuvo Pet, los de Gávea no ganaban. Un triunfo ante Corinthians en la penúltima fecha le dio la punta dos puntos por sobre Inter. São Paulo y Cruzeiro. En la última recibía en el Maracanã a nada menos que el duro Gremio. El partido resultó ser un affaire bastante tenso, pero un corner de Petković cabeceado por Deivid, terminó por decidir el título para el Mengão.
Nunca se pudo dar
A nivel folklórico, esto era lo que le faltaba al serbio para dar instalarse en la eternidad del Flamengo. A nivel personal, este Brasileirão era una de las dos cosas que le fueron esquivas en su carrera en Brasil. Para un jugador de su relevancia y con todas sus particularidades, hubiera sido una pena que su CV no contara con el brillo de un título nacional. El otro aspecto que le fue elusivo fue el regreso a su tierra natal con la divisa del seleccionado nacional, si es que quien lee este artículo no se dio cuenta. De cara al Mundial 2010, Petković parecía llegar en gran forma, pero la realidad es que tanto Antic como el propio Pet, creían que sus 37 años tal vez eran demasiados para ir a su primer cita mundialista.
El 2010 fue muy malo para Flamengo dentro y fuera del campo. Perdió la final del Carioca, en la Libertadores quedó afuera contra la U de Chile y en el Brasileirão recién en la última fecha se salvó de bajar a la Segundona. Pet fue el goleador del equipo en el torneo, pero solo con cinco goles. Fuera de la cancha el panorama se correspondía: Bruno, arquero y referente, fue sentenciado a prisión por el asesinato de su novia; Adriano tuvo un sinfín de problemas personales (que incluyeron piedrazas de su novia a los autos del plantel en un entrenamiento, vínculos con narcos amigos y portación de armas de fuego) y Petković tuvo un par de problemas con el pago de la deuda, lo que provocó que la dirigencia lo colgara. No obstante y con muy buen tino, le permitieron reintegrarse para que el 5 de Junio de 2011, salga al Engenhão a jugar el primer tiempo de Flamengo-Corinthians en sus últimos 45 minutos como profesional. 

Si es bien es particular la historia de un europeo en Sudamérica, el hecho de que se haya tratado de un jugador que venía de un lugar remoto sin ningún tipo de vínculo, de que haya llegado como llegó, “engañado” con buena parte de su carrera por delante, que haya sido una de las figuras de su tiempo y que los brasileños lo hayan adoptado como suyo y él haya adoptado a Brasil como su tierra, algo total y absolutamente llamativo, al punto que Petković se radicó definitivamente en Brasil. Hace poco se hizo cargo del sistema formativo de Atlético Paranaense en lo que marca su regreso al mundo del fútbol.

Para cuando se termina de escribir este artículo, arranca la primera fase de la Copa Libertadores. Como dijimos antes, Seedorf no estará agraciando la competencia con su presencia, pero en nombre del continente europeo habrá la nada despreciable suma de 6 españoles jugando la misma. Uno de ellos es Fran Mérida, jugador surgido de la Masía, que debutó profesionalmente en Arsenal y también pasó por Atlético de Madrid, pero trae un par de malos pasos por el fútbol europeo. Lo que tiene a su favor es que es jugador del Atlético Paranaense y tiene a mano para preguntarle a un serbio que de conquistar el fútbol brasileño sabe.


 




sábado, 8 de febrero de 2014

A Contramano: Petković y los años del Marakana (Primera Parte)

Hace poco, como es de público conocimiento, Clarence Seedorf se alejó de la práctica del fútbol profesional para emprender el estresante camino de la dirección técnica nada menos que en el AC Milan. No viene a título (desde el lugar de simpatizante) de juzgar los pergaminos que tiene el surinamés/holandés (una persona de múltiples intereses) para estrenarse en un cargo como ese, pero la decepción por la noticia de quien escribe fue enorme. Creo que nos perdimos la chance de ver a un jugador de trayectoria legendaria en Europa (gano 4 Champions en 3 equipos distintos) jugar la Libertadores, un torneo que para este humilde escriba tiene su encanto especial. En fin, suscribo totalmente con este post del sitio Impedimento.  
A su vez, estamos inundados de historias de players de la patria grande bolivariana (?) que triunfan en el viejo continente. Messí, Ronaldo, Pe*é, Maradona y tantos otros que es al pedo enumerarlos. Pero son pocos aquellos que la viceversean (?). Hoy por hoy son muchos los casos de jugadores sudamericanos que cuan mercenarios (?) deciden enlistarse en los libros de selecciones europeas, porque no pueden jugar en los de sus países nativos pero que son esencialmente sudamericanos y que vuelven a jugar en sus país de nacimiento. Hablo de tipos como Deco (jugó para el seleccionado portugués), Camoranesi (Italia) o en menor medida Trezeguet (Francia), sin perjuicio de ejemplos de jugadores retirados como Pizzi (España) que también se ajustan a esta situación. Hay ejemplos de europeos (mas puntualmente españoles) que huyendo de las realidades belicosas de sus país nativos ejercieron el oficio de futbolista por estos pagos. Mas aquí en el tiempo, como todos sabemos, la opulencia europea hizo mucho mas copioso el éxodo de jugadores sudamericanos a Europa y casi inexistente el flujo de futbolistas europeos hacia Sudamérica y pongo casi porque salvo algún que otro paracaidista, hubo un jugador que rompió la tendencia.

Dejan Petković ostenta como lugar de nacimiento Majdanpek, un pequeño pueblo en lo que hoy es Serbia, antes considerado Yugoslavia. Fue allí donde nuestro homenajeado (?) hizo sus primeras armas en este impiadoso deporte que todos amamos, pero sus condiciones fueron muy evidentes desde el primer momento, por lo que ese pequeño poblado ya no era lugar para el joven Dejan. Siguió los pasos de su hermano mayor y se fue para Nis, a defender la divisa del Radnicki de esa ciudad. Su físico portentoso para los estándares de cualquier joven de su edad le valió el apodo de Rambo y la posibilidad de debutar 15 días después de haber cumplido los 16 años en el primer equipo. Pero no eran sus cualidades físicas las que lo hacían destacar, sino las técnicas. Era un trequartista de una técnica impecable, pero no de los organizadores de juego, aunque si era preciso como pasador. Tenía una técnica impecable. Cuando tenía la pelota no se la podían sacar: Cuando la llevaba pegada al pie o la tiraba larga, era lo mismo: la bocha era siempre inalcanzable para el marcador rival. Pero a pesar de todos estos atributos, era excepcionalmente preciso y potente para encontrar el arco rival; de cerca o de lejos; a pelota quieta o en movimiento, de frente al arco o sin tanto ángulo. 53 partidos y 34 goles después, en 1991 Petković dio el primer gran paso de su carrera. El por entonces campeón europeo, el Estrella Roja de Belgrado vino por él y Rambo no se negó, dado que para él representaba un anhelo a nivel personal y profesional.
Ni a tiros lo bajaban a Rambo
Por ese motivo no le importó que Crvena Zvezda fuera un equipo absolutamente desmantelado respecto de aquel que derrotara al Olympique de Marsella en Bari, tras la caída del régimen comunista y las mayores facilidades para pasar del otro lado de los escombros del Muro de Berlín (?). Le llegó a ganar a Colo Colo en Tokio y rápidamente se convirtió en el lider futbolísitico y emocional de un equipo que ya no era la fuerza europea que solía ser a nivel europeo, pero seguía marcando el pulso a nivel doméstico. En sus cuatro años desarrollando su juego en el estadio apodado “Marakana” en Belgrado, Petkovic mostró números sensiblemente mas bajos en términos de goleo (38 goles en 132 partidos) pero su juego había crecido en todos los demás aspectos de manera notable. Llegado 1995, a la edad de 22 años, Petković era ídolo (y hoy lo sigue siendo) indiscutible de la monada RojoEstrellada (?), frecuentaba la selección yugoslava que recién veía su suspensión levantada por FIFA (que los dejó fuera de la Euro 92’ donde fueron reemplazados por el a la postre campeón Dinamarca) pero el club ya no podía sostenerlo y llegó una oportunidad que Rambo no podía dejar pasar.

Real decepción
Real Madrid llamó a su puerta y son muy pocos los que pueden decirle que no. Petković claramente no pertenecía a ese grupo. Pocos son también los que logran un éxito que les permita ingresar en la historia dorada de tan ilustre club. Petković tampoco pertenecía a ese grupo selecto. Jugó 6 partidos en la Casa Blanca del fútbol mundial e hizo un solo gol en la primera mitad de su primera temporada, lo que es prueba inequívoca que el muchacho de Majdanpek no era muy del agrado del literato de Las Parejas, Jorge Valdano. Por este motivo la dirigencia merengue que había apostado por él decidió prestarlo a Sevilla. Sus días en Andalucía no fueron mas felices para Dejan tampoco, donde jugó 5 partidos con cero goles, motivo por el cual ni se gastaron en retenerlo ni un cachito mas.
Para la temporada 96’/97’ había cambios en Madrid, pero no para Petković. Si Valdano no le encontraba lugar en el primer equipo, lo lógico hubiera sido que Capello menos. Y así fue, por lo que Cantabria se convirtió en el hogar de Petkovic por ese año futbolístico. Defendiendo la divisa del Racing de Santander, el enganche de extracción yugoslava tuvo un rendimiento parejo desde los números: un gol en 8 partidos, lo que se puede considerar parejo en comparación a lo que hizo por su paso por Real Madrid y Sevilla. En El Sardinero no se hicieron mucho problema cuando se venció el préstamo y así fue que Rambo volvió a Madrid.
Sin lugar en el equipo titular ni en el plantel de primera y peleado públicamente con el entrenador Capello, era evidente que Petković debía partir nuevamente hacia nuevos destinos, pero Petković lo tomó demasiado al pie de la letra.




Bahía Blanca es un estado al norte de Brasil, famoso por su carnaval, sus playas, su herencia africana y porque no labura nadie. Desde su capital, Salvador, viajó el EC Vitoria para jugar un amistoso ante un Real Madrid compuesto por varios jugadores del filial y otros tantos suplentes, entre ellos Petkovic. En ese momento, el Vitoria venía de terminar 18 en el Brasileirão anterior, pero tenía cierta banca económica de su main sponsor Banco Excel, por lo que ostentaba una delantera compuesta por Tulio y Bebeto. Esto tal vez haya sido aquello que dio impulso para negociar al jugador que tanto los impresionó jugando para el Real Madrid B: Dejan Petković.
A esa altura al conjunto actualmente capitalista ex franquista (?) medio que le chupaba un huevo mantener la ficha del yugoslavo en su poder, por lo que no fue inconveniente esa parte de la negociación. Lo que era un poco mas complejo era convencer a un jugador europeo, sin ningún tipo de vínculo con Sudamérica que viniera a esta parte del mundo. Pero el por entonces vicepresendente del club bahiano  lo consiguió.
Teo Rodríguez Fonseca (El hombre en cuestión) lo hizo. Teo le explicó que el Vitoria venía de salir campeón, que iba a incluir una cláusula para volver a Europa cuando él quisiera y sacó de su bolsillo y puso sobre la mesa un arma de paintball un par de pasajes aéreos y le explicó que el Papa iba a Brasil y cuando pasaba eso se cerraba todo y no laburaba nadie, por lo que si decidía ir a jugar allí era ese momento o nunca mas. Petković tenía reparos, naturalmente. Si todos los jugadores sudamericanos iban hacia Europa en ese momento, ¿porque el tomaría el camino inverso que no tomaba nadie?  En el apuro y por motivos que ni él sabe, Petković aceptó. Lo que no sabía era que Vitoria venía de ser campeón pero del Torneo Bahiano, el poco exigente estadual y que lo del Papa era chamuyo. Lo de la cláusula se respetó, pero para cuando se dio cuenta de que lo habían chamuyado, también se dio cuenta, que al menos había vuelto a jugar con cierta continuidad y que había recuperado la alegría. En ese segundo semestre del 97’ jugó ocho partidos y convirtió dos goles. No fueron números espectaculares, pero el sistema vigente en el torneo brasileño de ese entonces, implicaban que había tenido continuidad, ya que el Vitoria se quedó fuera de la primer fase por muy poco.
Jejum
Al año siguiente, el rebautizado Pechicovichi (?) volvió a mostrar lo que lo había llevado a ser jugador de selección y del Real Madrid: Cambio de ritmo, gran control del útil, gran pericia para ejecutarlo en movimiento, olfato en el área (especialmente al no ser un delantero) y majestuoso al momento de usufructuar ocasiones de balón parado. Su equipo se alzó con el torneo estadual y la Copa del Nordeste. Vitoria quedó fuera en la primera ronda del Brasileirão nuevamente, pero ese fracaso colectivo no reflejó la contribución individual de Petković, que con 14 goles en 21 partidos fue una de las figuras del torneo. Para el año siguiente Petković arrancaría el año como si no hubiese terminado el anterior. Goles en el torneo estadual (que Vitoria compartió con Bahia en una definición burocrática bizarra), regional y en la Copa de Brasil (donde fue goleador); todos logros individuales notables a pesar que el sponsor se había caído y Petković no cobraba. El serbio era claramente feliz en Salvador, pero en su país las cosas no estaban bien debido a los bombardeos de OTAN. Esta situación, sumada al interés que había suscitado su buena forma sostenida hicieron que Petkovic ejecutara la cláusula de regreso a Europa para ir a jugar a la pintoresca Venecia. Vitoria no tuvo mas que aceptar la situación, los hinchas incluso llegaron a abrir una línea para recolectar fondos y retenerlo. Petković hoy sigue siendo amigo de compañeros suyos allí e incluso del pintoresco Teo Fonseca.


Pelota al pie, cabeza levantada

Petković además de pasear en góndola por los canales y por la Piazza San Marco, jugó 13 partidos y sacudió las redes en una oportunidad en la ciudad canalera que no ni es Panamá ni Ámsterdam (?). Para el (a esa altura del espacio temporal geopolítico) serbomontenegrino, la guerra fue una excusa para estar cerca de su familia y su país, pero nunca se fue del todo de Brasil. Como bien podría decir cualquier brasilero. Había salido de Brasil, pero Brasil no había salido de él.

lunes, 27 de enero de 2014

La Vuelta al Mundo en 203 días

203 días, 18 jugadores, 24 países, 48 partidos jugados, 10 ganados, 28 perdidos, 10 empatados, 83 goles a favor, 118 goles en contra, cientos de horas de vuelo, miles de millas atravesando el espacio áereo global, cientos de miles de espectadores. No, no es el Mangueras Musmanno Rock Festival (?). Veamos de que se trata.

A mediados de los años 60’ un grupo de mer$enarios empresarios norteamericanos (que varios de ellos ya tenían intereses en franquicias de otras ligas deportivas de ese país) vieron en ese país del norte un campo fértil para lucrar con el deporte mas hermoso del mundo. Casi simultáneamente surgieron dos iniciativas privadas: La NPSL (liga no reconocida por la FIFA, de éxito relativo y con algunas particularidades) y la NASL, que luego se nombraría USA (United Soccer Association) para evitar confusiones con la NPSL y que luego volvería a ser NASL tras una fusión de ambas. Como la USA se armó medio a las apuradas y los equipos no pudieron formar planteles ni infraestructura en el corto plazo, tuvieron la innovadora pero bizarra idea de alquilar planteles enteros de equipos extranjeros y jugar en representación de las franquicias de las ciudades durante el verano yanqui de 1967. Así fue como el Shamrock Rovers irlandés (!) jugó como los Boston Rovers, el Cagliari italiano fueron los Chicago Mustangs, el Stoke City inglés fue apropiadamente rebautizado para la ocasión como Cleveland Stokers, Detroit Cougars fue el seudónimo del Glentoran norirlandés (!), el glorioso Wolverhampton inglés también fue apropiadamente rebautizado para la ocasión como Los Angeles Wolves, el Cerro Uruguayo jugó de local en el mítico Yankee Stadium (!!!!!!!) disfrazados de New York Skyliners, el ADO Den Haag holandés fue el San Francisco Golden Gate, Racing como Blanquiceleste SA, los Vancouver Royal Canadians no eran realmente canadienses como su nombre sugería si no que eran los inglesísimos Sunderland y los escoceses Hibernian, Aberdeen y Dundee United se renombraron temporariamente Toronto City, Washington Whips y Dallas Tornado, esta última franquicia protagonista de la historia que sigue.

Mientras todo en la USA era presumiblemente berreta dada la calidad falopa de los planteles implantados (Cagliari por caso, no llevó a sus figuras siquiera, entre ellas Gigi Riva), Los Angeles Wolves se alzaban con el título y Boninsegna (jugador que marcara el 1 en el 4-1 de Brasil sobre Italia en la final del Mundial 70’), había que armar un plantel para cuando la cosa arrancara formalmente. Para eso el dueño de los Dallas Tornado, un tal Lamar Hunt (también propietario de los Kansas City Chiefs) contrató a un tal Bob Kap. Este Bob Kap; de nombre real Božidar Kapušto, serbio de nacimiento y vivió toda su vida en Hungría hasta el alzamiento de 1956 cuando emigró a Canada; había tenido como máximo mérito en esos pagos editar una revista de fútbol. Hunt quería un equipo lleno de extranjeros que parecieran norteamericanos. Bill Crosbie, colectivero de Liverpool él (!!!!!), contó como Kap lo citó en un hotel tras poner un aviso en un diario y lo terminó invitando al equipo. Así fue armando un plantel compuesto de ocho ingleses, cinco noruegos , dos holandeses, dos suecos, dos hombres y un boliviano y un norteamericano que terminó armandose en medio de una gira bizantina e interminable.
La primer etapa (en agosto de 1967) fue europea con una concentración en España que incluyó cinco amistosos y una escapada a África, mas precisamente Marruecos, siempre viajando todos con el corte pelo y vestimenta idénticas, con traje y sombrero (!!!!!!!). A partir de ahí empezó la travesía propiamente dicha.
A los huevos no!
El Dallas Tornado emergió con mucho crédito tras un empate ante el Fenerbahce turco, pero no podían dar crédito a la suerte que tuvieron cuando en vía a una serie de amistosos en Chipre tuvieron que hacer una escala en Atenas que los jugadores utilizaron para conocer la capital griega. La cuestión es que perdieron el vuelo que debía llevarlos de Grecia a Chipre, vuelo que fue derribado por un atentado al dictador chipriota, que casualmente también perdió el vuelo. Probablemente afectados por el cagazo inherente (?), perdieron los dos partidos que jugaron por lo que, asustados por este hecho decidieron que era mejor ir a un lugar mas tranquilo, por lo que viajaron a Irán vía Líbano (vale consignar que no eran lo peligrosos que son hoy, mas considerando que se trataba de un contingente multinacional pero representativo norteamericano) donde jugaron 5 partidos y sufrieron dos bajas, una por lesión y otra por cuestiones técnicas interpersonales (la gran Icardi) (el técnico pensaba que no se había integrado al grupo). La siguiente parada era Pakistán y Bangladesh, que por esos años llevaba el nombre de Pakistán Oriental debido a que no se había independizado la zona y a la gran cantidad de uruguayos residentes allí (?). Mas allá de los malos resultados, lo mas complicado  fue pasar a India. Los naturales de países afiliados al Commonwealth podían pasar sin problemas, pero el resto necesitaba visa o MasterCard para pasar la frontera, por lo que la mitad del contingente quedó retenido en la frontera un par de días hasta que salieron las visas. Una vez resuelto el pequeño incidente burocrático, jugaron seis partidos, pero el hecho de mayor relevancia fue la visita a la tumba de Gandhi, cuyo legado fue un pequeño quilombo político que complicó la salida de los muchachos del Tornado de Calcuta. Antes habían jugado dos partidos en Ceilán (lo que hoy es Sri Lanka) e iban destino a Burma (lo que hoy es Myanmar) donde jugaron dos partidos ante las selecciones locales sub21 y mayor ante mas de 45.000 personas cada uno. Luego fueron a Singapur donde no fueron muy bien recibidos, jugaron un partido muy crocante, casi se cagan a trompadas y casi los linchan por imperialistas, hecho que no dejó sin otras opciones que suspender el partido previsto para el día siguiente entre los mismos equipos. No mucho mas promisorio sería el destino posterior a los dos partidos siguientes. Después de Indonesia venía Vietnam.


Tornado Made in Taiwán

Para esa altura (Diciembre de 1967) no se había armado la goma en Vietnam que vendría un mes después, pero la zona estaba fuertemente militarizada. No obstante, el antes mencionado Bill Crosbie (quien es el que ha dado a conocer la travesía completa mediante su relato) contó que se sorprendió al poder circular libremente por Saigon con la única precaución de no quedarse parado ningún lado, ya que había motos que buscaban norteamericanos para arrojarles granadas de mano. Incluso, pudieron visitar como turistas destacamentos militares norteamericanos. A esta altura, el fútbol ya era lo de menos.
Tahití y el Tornado
Taiwan, Japón para jugar con San Lorenzo por la Intercontinental y Filipinas (ya en 1968) fueron las últimos escalafones en la parte asiática de la extensísima gira que no terminaría ahí. El 7 de enero de ese año llegarían a tierras australianas para una gira por Oceanía donde jugaron 8 partidos por Australia, Nueva Zelanda, dos partidos de 60 minutos contra Fiji y el cierre de la gira fue en Tahití por la Copa Confederaciones.
Finalmente el Dallas Tornado llegaría a pisar suelo norteamericano, pero no sería el final de la gira. El mencionado Bill Crosbie cuenta que les dieron dos semanas para que pudieran asentarse en Dallas: es decir que consiguieran un departamento, lo equiparan, instalaran una línea telefónica, pagaran la renta al Sr. Barriga (?) y al final de toda la movida, venía una mini gira centroamericana compuesta por dos partidos en Costa Rica ante Saprissa y uno en Honduras ante Olimpia, para cerrar definitivamente la gira.
 
Los 18 esclavos jugadores que tomaron parte en al menos algún punto de la gira fueron: Odd Ivar Lindberg (Noruega), John Stewart (Inglaterra), Bobby Roach (Inglaterra), Eddie Hall (Inglaterra), Anders Fagri (Noruega), Dave Moorcroft (Inglaterra), Brian Harvey (Inglaterra), Fons Stoffels (Holanda), Chris Bachofner (Holanda), Chris Tönning (Suecia), Mike Renshaw (Inglaterra), Per Larsen (Noruega), Jay Moore (USA), Jan Bock (Suecia), Bill Crosbie (Inglaterra), Hans Petter Enger (Noruega), Graham Stirland (Inglaterra), Tom Weinholdt (Noruega).


La preparación maratónica no fue muy útil de cara a la temporada de la NASL. Con un plantel absolutamente detonado por la travesía mundial, Dallas Tornado jugó 32 partidos en esa temporada, ganando la magra suma de dos partidos, consiguiendo cuatro empates y 26 derrotas, marcando 28 goles y concediendo 109 (!). Magro al punto de que Kap no llegó a fin de temporada porque evidentemente después de esta gira era claro que no era un proyecto serio (?)
Los protagonistas de esta historia tomaron caminos distintos. La NASL se mantuvo muy precariamente hasta que levantó con el Cosmos de Pe*é y después se volvió a ir a la mierda; los jugadores al terminar la temporada volvieron a sus países de origen, pero el Dallas Tornado siguió, volviendo a alquilar al Dundee United e incluso jugando Indoor Soccer (misma liga que recordáramos en este artículo). Por su parte el dueño, Lamar Hunt, siguió perdiendo una bocha de guita hasta que se fue todo a la mierda. De todos modos nunca dejó de apostar al fútbol, ni hasta el último día de su vida en 2006. Hunt invirtió inicialmente en la MLS en los Kansas City Wizards y Columbus Crew, vendiendo su parte en el primero para invertir en su Dallas querido, mas precisamente en los Dallas Burn. Forma parte del Salón de la Fama de tres deportes en Estados Unidos, entre ellos el de fútbol y el de la NFL. Curiosamente, la NFL nos lleva al único cuyo derrotero no fue reseñado aún, Bob Kap. Su única vinculación al fútbol después fue cuando quiso comprar el pase de Julio Ricardo Villa, pero Kap se convertiría en parte del Salón de la Fama de la NFL junto a Hunt. Se había convertido en pintor y muchas de sus obras relacionadas al fútbol americano se pueden apreciar ahí. No obstante, la retrospectiva es que bien podría haber tenido un lugar por su contribución al deporte del ovoide encordado. Originalmente, los pateadores de ese deporte se paraban rectos al balón y lo golpeaban de “puntín” (con una bota reforzada a dicho efecto). Kap observó esto y desarrolló una técnica en la que tomaban carrera pero dando dos pasos al costado tal como lo hace un arquero de fútbol para sacar del arco. Hoy por hoy, a tal punto la se extiende la influencia de Kap, que hace mas de 20 años que no se ve en la NFL un pateador que ejecute con una técnica distinta de la técnica implementada por él.


Mas allá del marco histórico lo importante es que no se pierda de vista esta gira que emprendió el Dallas Tornado, en una época diferente a la actual donde puede haber destinos exóticos, pero lo que manda es la cantidad de billetes apilados por los sponsors y no el hecho de salir por el mundo a jugar con el que se ponga adelante. Porque el Dallas Tornado no se vende (?)

martes, 26 de noviembre de 2013

Dos años

La casa del terror de 2003 a 2005
No se imaginan las ganas de titular esto como “el peor equipo de la historia”. Son títulos difíciles de aplicar por su rimbombancia, por desconocimiento del total de la historia, porque uno esta cada vez mas viejo y mas tibio (?), vaya uno a saber. Pero la tentación es fuerte cuando uno ve los números. Porque dos años sin ganar un puto partido es una bocha. Pero debe servir como recordatorio a los Cruceros Del Norte, Defensas y Justicias de nuestro país y porque no a los Chelseas, Manchester Cities y PSGes (?) del mundo, de lo que puede pasar cuando la plata deje de llegar de arriba.

El Brown campeón del TAB
Nos remontaremos al año 1993, y nos ubicaremos en la ciudad de Arrecifes, al momento donde un loco llamado Luis Enrique Menendez, se topó con el sillón presidencial del Club Atlético Almirante Brown de esa ciudad, que paradójicamente lleva colores y apodo antagónicos a su homónimo de Isidro Casanova: El Verde (tomado de la tradición irlandesa) y el negro (tomado de la insignia germánica) le valen el apodo de “Torito”. La cuestión es que este muchacho, cara visible de un grupo de capitalización y ahorro de cierta relevancia en esa época, tenía un objetivo: Llevar a Brown a Primera. Para eso siempre es necesario dinero, pero Menendez tenía los contactos. En lo deportivo, el único temita era que tenía que escalar la totalidad de ese Monte Everest (?) que el fútbol del Interior del país, ya que Bron (?) disputaba la Copa Di Palma Liga Arrecifeña. No tardó mucho en sortear ese híbrido de Liga Local/Torneo del Interior a.k.a. Argentino C y de esa manera llegó al primer escalón del fútbol organizado (por decirlo de alguna manera) del fútbol del Interior: El paquidérmico Argentino B para la temporada 95/96. Arrasó en su fase sub regional ganando sus seis partidos marcando 26 veces y encajando solo tres goles y remató la faena en dos series mata-mata ante Defensores de Belgrano de Villa Ramallo primero y luego ante Deportivo Castelli en el estacionamiento de Minotauro. Este éxito en su zona, le permitió acceder a una zona mas grande donde se impuso por algunos equipos de mayor renombre como Huracán de Tres Arroyos o Liniers de Bahía Blanca y otros de no tanto pero que son del palo (?) como San Lorenzo (MDP) o Ferrocarril Sud (Tandil). Los éxitos sobre el Globo sojero (De posterior penoso paso por primera) en la primer fecha de cada ronda terminaron siendo la diferencia por la cual Brown pasó a la última fase, en la cual competencia tomaba verdadero alcance nacional, consistiendo al igual que en la primer ronda, de una semifinal y final ida y vuelta. Primero el verdinegro despachó a los chetos de Barrio Norte de Gualeguay y consiguió el ascenso ante Sarmiento de La Banda venciendo de local y de visitante.

El campeón del TAA. Gracias por tanto, Solo Fútbol
La temporada siguiente y su consecuente cambió de categoría no afectó el vigor de los arrecifeños. Arrasó en la Zonal Litoral-Bonaerense invicto sumando 8 halagos y dos tablas concediendo solo 3 goles en un grupo que tenía a Patronato y Alvarado (de pésima campaña igualmente). En la zona A de la Zona campeonato,  careció de ese andar arrollador, pero una sólida demostración de defensa concediendo 8 goles en 14 partidos lo dejó en el segundo puesto con amplio margen sobre el tercero y la clasificación a otra zona Campeonato definiría los ascensos a la B Nacional y que por algún motivo que escapa a mi conocimiento y a cualquier tipo de raciocinio, contenía a cinco equipos provenientes de la zona Campeonato anterior, uno que ganó un triangular donde el ganador peleaba por el ascenso y los otros dos descendían (!) y otros cuatro provenientes del Argentino B (!!!!!!!!) divididos en dos grupos de 5 equipos. En esta fase donde aparecen los que tienen que aparecer; Alte. Brown, de la mano de Rodolfo Motta, fue muy superior a sus verdugos de las etapa anterior, Villa Mitre de Bahía Blanca y ganó el ascenso con un partido por disputarse, que fue un clamoroso 8 a 0 sobre Ex Alumnos Escuela Nro. 185 de Oberá (Si, existe, posta).

Las temporadas siguientes en la B Nacional dividida en zona Metropolitana e Interior trascurrieron en la medianía para los de Arrecifes. Incluso con la presencia del hoy técnico del Barcelona, Gerardo “Tata” Martino. Eso significaba que por obra y gracia de los promedios y la ampliación permanente de planta (?) en la categoría, el Verdinegro seguía midiéndose con rivales mucho mas ilustres como Huracán, Platense, Quilmes, Talleres, Belgrano, etc. e incluso en el 00/01’ se entreveró en el reducido por el segundo ascenso  cargándose al eterno caballo del eterno comisario: El Arsenal de Grondona, para después caer ante un viejo conocido como el Chacarero del municipio de San Martín, Mendoza. Eso marcó un quiebre en la historia del club de Arrecifes. Para la temporada siguiente, la gerenciadora siguió, pero la plata era generar tongos redituables para los gerenciadores y el panorama era negro, porque no solo no había dinero para armar un equipo competitivo, sino que la reestructuración por parte de la AFA para acabar con la payasada de las dos zonas en la B Nacional, implicaba que la guadaña del descenso laburaba horas extras cargándose 8 equipos por año. Una mala primera ronda (que ganó Olimpo, que no jugaría por 6 meses un partido oficial), pero una segunda ronda aceptable, alcanzaron para, en la última fecha, postergar por un año mas la debacle inevitable.

Un Tsunami de mierda se vendría para temporada 02/03’ para el conjunto arrecifeño con el único paliativo que la reestructuración (al menos en cuanto a la cantidad de equipos) de la B Nacional estaba completa y “solo” habría dos descensos y dos promociones en contraste a los 8 descensos de la temporada previa. En la temporada donde descollaron Roger Federer Forestello y el patinador Palacio, Almirante Brown se puso en una situación comprometida al salir último cómodo en el Apertura consiguiendo la frugal suma de 12 puntos. En el Clausura se sacaría la tanga saldría del sótano, pero el décimosexto puesto conseguido le reportó 21 puntos, peleando de vuelta hasta la última fecha. En la penúltima, ante la CAI de Comodoro Rivadavia, ganó un partido clave y que cobraría trascendencia histórica posteriormente como local por un amplio 4 a 0. De todos modos, siguiendo en la línea horrenda que mantenía de visitante, cayó en San Juan en el partido correspondiente a la última fecha y volvió al yugo del Consejo Federal y su particular visión de organizar el fútbol del interior.

Si la temporada previa era previsiblemente negra, ni hablar de las perspectivas para la temporada 2003/2004. El gerenciador Delgado (Secretario de Prensa y Difusión durante la gestión Me*emista, recuperó notoriedad durante la polémica de las triangulaciones como gerenciador del Unión San Felipe chileno) se fue y no dejó nada. Nada.
Un equipo mayormente juvenil afrontó esa temporada en el Apertura (En esa época esa era la organización del polimórfico torneo en cuestión)  en un grupo con Villa Mitre, Aldosivi, Douglas Haig y Guillermo Brown de Puerto Madryn. Nadie esperaba mucho del Verdinegro. Pero tampoco lo que pasó. El debut fue premonitorio, catastrófico e incluso engañoso: derrota 5 a 1 con Aldosivi en Mar del Plata. Una semana después, no podrían echarle la culpa a la condición de visitantes: 0-3 ante Villa Mitre en Arrecifes. ¿Por qué se etiquetó como engañoso el debut, entonces? Porque el Torito había marcado un gol, cosa que solo se repetiría una vez en los ocho partidos restantes de la zona de grupos, también de visitante en el partido interzonal (cosas del Consejo Federal) ante Luján de Cuyo, partido que perdió 6 a 1. Resultado de la primera fase: 10 jugados, 10 perdidos, 2 goles a favor, 27 en contra. Para el Clausura, Almirante Brown mejoró aunque no lo suficiente como para aquellos que gustamos del bidón (?) : 10 partidos jugados, 10 partidos perdidos, 5 goles a favor, 24 en contra y hasta se dio el gusto de hacer 3 en un partido, el cual perdió 4 a 3. De todos modos estos números están distorsionados por el hecho de que no se presentó a jugar el Interzonal en la última fecha ante Luján de Cuyo de local (!), no fuera cosa de que sacaran un punto o ganaran para salir de zapatero. De todos modos la maniobra fue inteligente:  Brown usufructuó un aceitado artilugio legal, ya que puntos no le podían descontar por los resultados que ya veníamos viendo. Pero podemos decir que se fue al Argentino B perdiendo los 20 partidos que jugó.
Cualquiera podría haber pensado que en entornos históricamente mas familiares para la historia de Brown, la cosa sería distinta en el TAB. Quien venía siguiendo la mano de cerca, seguramente y siendo benévolo se acogería al beneficio de la duda. Y también se equivocaría. El Apertura lo tuvo participando en 10 partidos en los que sacó dos empates para cortar la racha de derrotas consecutivas, pero el Clausura lo encontró en la misma de los últimos meses: perdiendo, incluso con dos partidos sin presentarse, y con puntos particularmente bajos comiéndose 6 con La Emilia de San Nicolás (a quien “Bron” le había sacado un empate) y 8 con el nefasto La Plata F.C. (curiosamente, el otro de los que sufrió la ignominia de empatar con los arrecifeños)
El cuadro de la vergüenza es robar
Dos años después de jugar en la B Nacional, llegó virgen a los 40 41 partidos sin ganar de por medio con 2 empates y 39 derrotas (tres de ellas sin presentarse) y habiendo inflado las redes rivales 15 veces, Almirante Brown de Arrecifes ni siquiera fue invitado (Método habitual del Consejo Federal para armar del TAB) para la siguiente edición. Para volver a jugar un torneo organizado por el Consejo Federal, el Toro debía ganar su liga de origen, la Arrecifense, cosa que le fue esquiva hasta 2009 para demostrar lo caído de la capa de Brown. El regreso no fue auspicioso, pero no hay mal que dure 100 años. El 9 de febrero de 2009 Brown se impuso 6-1 sobre Independiente de Villa Constitución en Arrecifes, para poder ganar en un torneo validado por AFA después de 1967 días.

Brown de Arrecifes no ganó ningún partido mas, ni pasó la primera fase ni volvió a participar de otro torneo organizado por AFA/Consejo Federal, pero ante un fútbol sin visitantes, torneos de 42 equipos, clubes que no se presentan por falta de pago y otras yerbas; cuando pensamos que el fútbol argentino no puede estar peor, no hay que pensar, hay que levantar la cabeza y mirar del otro lado de la General Paz. 



jueves, 1 de agosto de 2013

Para alquilar Balcanes

Para festejar su trigésimo aniversario, la ESPN gringa emitió una serie de documentales bajo la denominación “30 for 30” de los cuales vi un puñado, pero a consideración personal y general, se destaca “Once Brothers” que cuenta la historia de Vlade Divac y Drazen Petrovic, basquetbolistas que jugaran juntos bajo la selección de denominación yugoslava y que luego representaran a lo que hoy son Serbia y los negros porque los blancos no saben saltar la pelota naranja, ni siquiera es una película acerca de básquet.
Croacia después de la guerra de los Balcanes. El filme arranca contando la amistad que tenían cuando jugaban juntos, como un hecho desafortunado los distancia y como la guerra los termina de separar definitivamente, sobre todo por el hecho de que Petrovic fallece poco después en un accidente haciendo la reconciliación imposible y como hace Divac para llevar la carga emotiva después de eso. Como esto no es Tocuen es Basque (?), le dejamos a criterio del que caiga a leer si la quiere ver o no, incluso aclarando que creo que si bien como eje temático al deporte de
Uno ha de suponer que las historias de este tenor, con amistades y familias divididas por la guerra se pueden contar por cientos o por miles y con diferentes matices también la podemos encontrar en el mundo del fútbol, la cual si contaremos en detalle, porque esto si es fulbo.

En el mantel rincón rojo y blanco a cuadros: Igor Stimac, en el rincón azul: Sinisa Mihajlovic. El primero, defensor central croata fuerte de sólido juego aéreo que hizo sus primeras armas profesionales en el fútbol como parte del Hajduk de la bonita ciudad de Split. El segundo, defensor central con una zurda prodigiosa al momento de patear cualquier balón quieto. Particularmente no eran amigos, pero si tenían un par de
cuestiones en común: Ambos habían formado parte de la selección sub-20 yugoslava que terminaría ganando el mundial en Chile (Con cracks como Suker, Jarni, Boban, Prosinecki Brnovic, et al), donde Mihajlovic finalmente no fue de la partida, porque según él, el entrenador le dijo que debía fichar por el Dinamo Zagreb para ir, pero el cabeza de termo ante el intento de chantaje se decantó por el Vojvodina Novi Sad (Decisión clave y fundamental en su futuro). Así mismo, Stimac pasó un tiempo a préstamo en Vukovici, puesto ferroviario vecino al Vukovar natal de Mihajlovic, donde coincidían fuera del fútbol. Vukovar está exactamente en lo que hoy es la línea de frontera entre Croacia y Serbia del lado croata.
Si bien no eran amigos tenían buena relación, pero a medida que la situación dentro del bloque yugoslavo fue poniéndose mas tensa, las diferencias fueron haciéndose mas claras. Stimac era un ferviente croata
nacionalista. El caso de Mihajlovic era distinto: de padre serbo-bosnio y de madre croata, tenía la situación un poco menos clara al respecto. En 1990, se dio recordado partido entre el Estrella Roja y Dinamo Zagreb en el Marakaná de Belgrado, donde los croatas de los Bad Blue Boys fueron a buscar a la monada del Delije de Arkan. Ante el quilombo, la policía yugoslava optó por reprimir violentamente solo a la parcialidad croata. Un año después Mihajlovic había dejado el Vojvodina de Novi Sad para ganar la Champions con el Estrella Roja (En dupla central con nuestro conocido Belodedici). Pero ya Yugoslavia no era lo mismo, y para mayo de ese año, Eslovenia ya no era parte del conglomerado y Croacia peleaba por su independencia. Vukovar, la ciudad de Mihajlovic, fue el primer foco de resistencia  croata. En el medio, una población civil mezcla de serbios y croatas, y en el centro mas aún la historia de Mijahlovic. Su padre era oficial del ejército yugoslavo y su tío era oficial del ejército croata, por lo que era frecuente que el tío de Sinisa llamara a su madre para preguntarle por su marido y de paso comentarle que iban a matar a ese “cerdo serbio”. Justo después de eso se jugó la final Copa de Yugoslavia entre el Hajduk de Stimac contra Estrella Roja de Mihajlovic. En el sorteo de capitanes, Stimac le batió un poco de chocante nacionalista con un sencillo, “Ojalá que maten a los tuyos en Borovo” (barrio industrial de Vukovar donde vivían los Mihajlovic). El cabeza de termo de Sinisa perdió la cabeza, el termo, todo. Se dedicó a cagarse a patadas con Stimac con el previsible desenlace de ambos afuera antes de que el partido trascurriera sus 90 minutos de duración. Finalmente, el trofeo quedó en manos de Hajduk (Incluso hasta la actualidad, ya que la Copa Yugoslava no se jugó mas y los de Split no “vieron” motivo de devolverlo)

Poco tiempo después el Hajduk y el Crvena Zvezda (“Estrella Roja” en idioma serbio) se volverían a cruzar. Para Mihajlovic fue una excusa para volver a cagarse a patadas con Stimac.

A medida que la guerra avanzaba, la distancia entre ambos se hacía mas grande. En el caso de Stimac, tuvo un par de problemitas debido a su excesivo orgullo croata: En vez de entrenar en el campo del Hajduk, pasaba mas tiempo en el regimiento del ejército croata que estaba al lado; en otra oportunidad, Hajduk volvía de jugar contra Tottenham, cuando pararon al micro en Split, el bueno de Igor cayó en cana, por portación ilegal de armas, que después aclaró que compró por si las dudas en el camino por el temita de la seguridad y por último se lo vinculó con un grupo terrorista croata que volaba y quemaba bienes relacionados a serbios en Split, a lo cual negó vinculación, pero que su primo y el padrino de su hijo si militaban allí y que ese proceder le parecía correcto. Mientras tanto, el careta de Mihajlovic declaraba que la guerra era mala, que no entendía como familias y amigos de toda la vida se mataban por cuestiones étnicas y toda la cosa políticamente correcta, pero por el otro, su status de jugador prominente del Estrella Roja, le daba una relación muy cercana a Arkan, cabeza de la antes mencionada Delije, que a su vez también era lider de fuerzas paramilitares yugoslavas, lo que lo llevó a ser un referente serbio de lo que se conoce como “Limpieza Étnica” y ser uno de los criminales de guerra con mayor relevancia de la escaramuza. Esto convertía a Mihajlovic en un nacionalista serbio a los ojos de la opinión pública y al mismo tiempo obtenía réditos, ya que Arkan perdonó la vida del tío croata de Sinisa en una de esas mal llamadas “limpiezas étnicas”.  Este tipo de situaciones generaba la necesidad de emitir opinión al respecto por parte de Stimac  que dijo que entendía a Mijahlovic, que tenía que vender el doble de humo porque su mujer era italiana, su madre era croata y se casó por iglesia católica y que por eso era difícil que lo aceptaran como uno de los suyos. Como respuesta a Stimac, Mihajlovic le concedió una dudosa distinción: Después de lo que le dijo en aquella final, sería la única persona a la que podría matar con sus propias manos.
En el año 1999, sus caminos se cruzarían nuevamente. Camino a la Euro 2000, Croacia y la aún Yugoslavia tuvieron que compartir el grupo 8. Ni hace falta explicar la tensión previa a los partidos. En el partido de ida en Belgrado, recurrieron al viejo truco sudamericano de cortar la luz. Una vez que volvió la luz, la imagen fue de por si explicativa. Todos los jugadores croatas en el círculo central y un cordón de jugadores yugoslavos alrededor porque prevenir es mejor que llevar un plantel de fútbol en bolsas negras curar. La nota positiva para Mihajlovic fue que no se hizo echar. El partido de vuelta fue mas picante todavía, porque era la última fecha y croatas y serbios tenían chance y esperaban noticias desde otra nación ex yugoslava, donde Irlanda definía su suerte en Macedonia. Mas allá de la bronca previa con Mihajlovic, su actitud de arrodillarse y persignarse ante una bandera con la leyenda “Vukovar 91” en honor a los serbios caídos en su ciudad antes del partido agregó mas condimentos a un partido que parecía que ya no podía tener mas. El partido terminó igualado en dos, con Stimac expulsado, dos asistencias de Mihajlovic para Mijatovic y Stankovic, sumado al gol de Stavrevski sobre la hora en Skopje implicaba que Yugoslavia iba a la Euro, Irlanda se quedaba con el repechaje y Croacia se quedaba sin nada.


Pasado el tiempo Mihajlovic dijo que el tiempo había pasado, había recapacitado y a pesar de todo lo que había ocurrido en el medio podría sentarse y hacer las paces con Stimac. Stimac, en cambio no pensaba lo mismo. Pero el destino es muy puto, jodido y cabrón y los volvería a cruzar una vez mas. El sorteo de las eliminatorias europeas de cara al Mundial 2014 vaya a saber uno por cual motivo se realizó el 2011 en Río de Janeiro y no en el viejo continente. El Grupo A determinó que Croacia y (Ahora) Serbia se verían las caras, con Stimac y Mihajlovic respectivamente al mando de sus selecciones nacionales (Aunque ninguno de los dos estaba en el cargo al momento del sorteo). Pero esta vez no sería lo mismo. Un Congreso Técnico de la UEFA en 2012 con todos los seleccionadores nacionales de los equipos europeos, dio la chance para que ellos se encuentren. No se sabe bien que hablaron, pero a la luz de las declaraciones posteriores se puede deducir que no son amigos, pero al menos sellaron un pacto de no agresión en términos personales y extrafutbolísticos, de modo que el partido quedara solo en el aspecto deportivo. La primer cita se dio en Zagreb el 22 de marzo de 2013 donde Croacia, con un mediocampo liderado por Modric y un delantera conformada por Mandzukic del Bayern Munich y un Ex Bayern como Olic llegaba a buen nivel peleando palmo a palmo con el buen conjunto belga. En cambio Serbia, tiene una defensa con Ivanovic (Chelsea), Nastasic (Man City), Subotic (Borussia Dortmund) y Kolarov (Man City) que aún ante la negativa de Vidic (Man United) es una de las mejores a este nivel y de la que casi ningún seleccionado puede presumir en cuanto a nombres. No obstante, el resto del equipo esta lejos de ese nivel y sufre particularmente la ausencia de Adem Ljajic, talentoso media punta  de la Florentina, excluido por Mihajlovic por negarse a cantar el himno (Ljajic profesa el Islam y el himno serbio hace referencia a cuestiones religiosas vinculadas a la iglesia ortodoxa serbia). Para el partido, Mihajlovic eligió plantar un esquema planeado para contragolpear, mientras que Stimac para apuntalar al trío creativo de Rakitic, Modric y Kranjcar, sorprendió con la elección de otro volante creativo por sobre un volante de contención. Pero no solo eso, sino que también con el jugador elegido: Mateo Kovacic de 18 años, debut absoluto en selecciones mayores del jugador del Inter de Milán. La apuesta de Stimac primó porque Kovacic la rompió y además Modric la rompió todavía mas que Kovacic. Mandzukic y Olic rubricaron el triunfo de la red a un partido al que le sobraron 45 minutos y que sorpres. La apática actuación del combinado serbio casi le cuesta el trabajo el trabajo a Mihajlovic, pero sobrevivió el escarnio público y estará al mando para la revancha en el Marakaná de Belgrado (No hay error de tipeo) el día 6 de septiembre del 2013.




Podemos decir una sarta de boludeces que la guerra es mala que es un monstruo grande y pisa fuerte toda la pobre inocencia de la gente y hablar de lo que no viene al caso. Incluso podemos llegar a indagar sobre la ucronía de Mihajlovic yendo a jugar a Zagreb, ganando el Mundial Juvenil de Chile, pero sin ganar la Champions. Tal vez hubiera elegido jugar para la patria de su madre. Pero creo que solo cambiaría la némesis de Stimac. Como decía Clinton Churchill mientras se prendía un habano que había metido previamente en la cajeta de una pasante “En los Balcanes generan mas historia de la que pueden consumir”. Y probablemente siga siendo así. El 6 de Septiembre esto sigue.

miércoles, 24 de julio de 2013

Apología del bidón: El Granada de los 70'

El aniversario 40 de la campaña mas brillante de este ciclo y la reciente desaparición de uno de sus puntales, son el motivo por el cual este equipo hoy merece una reseña y hace a la continuación de esta sección. Un equipo al que no destacaremos por su química de equipo, ni su contracción al trabajo defensivo ni mucho menos por su pericia en el plano táctico (planos que apuntamos a destacar en esta sección y que podrían ser atributos adjudicables cómodamente a este equipo) sino porque tiene mucho que ver con el lado oscuro de la génesis del Bidón (Mas allá de ese hecho memorable en esa soleada tarde de Turín el 24/06/1990) y mas precisamente, con el que fue el máximo exponente del lado sanguinario de esta filosofía tan noble.
Corría mediados de 1971 y el Estudiantes de Zubeldía, iba en búsqueda de su cuarta Libertadores al hilo y aún no había encontrado un equipo que iguale su contracción al lado táctico del juego, pero llegando a la instancia final encontró uno que lo igualaba en términos de cinismo y de disposición en cuanto a ir lo mas allá posible de los límites del reglamento: El Nacional montevideano. Liderados por Montero Castillo en el centro del campo en esa faceta, los del Bolso se impusieron en lo que fue el final de uno de los ciclos mas fructíferos de cualquier equipo argentino. Esto significó que muchos jugadores tuvieran que dejar un club muy comprometido en su faceta financiera y en estado de acefalía, dado el suicidio del presidente Mangano. Lo que puede ser pérdida para algunos se puede convertir en ganancia para otros. O al menos así lo entendió Don Cándido Gómez, por ese entonces Presidente del Amalia Granada CF y puso sus ojos sobre “El Negro” Ramón Aguirre Suarez. El presidente del club creyó que el chacal recio (vamos a ser generosos) central tucumano complementaba perfectamente a la joven escuadra del muy modesto Granada con su experiencia de mil batallas en el Pincharrata, mil batallas en las que por ejemplo en dos de ellas terminó en la cárcel, la mas recordada tras la final con el Milan en la Bombonera donde sacó de cancha al prometedor Pierino Prati, le rompió el tabique (casi sacándole un ojo) a un tal Combín y le pegó a Gianni Rivera después que lo echaran, acto que vio el entonces presidente dictador y Onganía se calentó y lo mando un mes a Villa Devoto junto a Poletti. Pero no sólo en ese aspecto de esta anécdota el tucumano se amoldaba a lo que Granada necesitaba. Contextualizando, en el marco general del fútbol español, la furia española estaba a full y si bien todavía “El Carnicero de Bilbao” no jugaba por esos años aún, el juego brusco no estaba mal visto. En la figura de Aguirre Suarez, Granada había traído (artilugio legal mediante) no solo a un jugador violento, sino a uno de los jugadores mas brutales en la historia de este deporte. Empezó la temporada y “El Negro” empezaba a Bay Area Thrash Metal del fútbol español. La lógica aplicada por el tucumano desde su tiempo en Estudiantes era la siguiente: Cuanto mayor la desventaja en diferencia futbolística entre su equipo y el rival, mayor era la brutalidad física y el abuso psicológico que aplicaba sobre su rival. Un breve resumen a continuación de los cuatro partidos antes mencionados para ejemplificar lo expuesto.
El Cabecilla
dejar su impronta, sumando lo que para esa época era una friolera  de 5 amarillas en 13 partidos (Ni a punta de pistola los referís sacaban una amarilla aparentemente). El DT Joseíto (!) había conseguido armar una estructura firme desde lo defensivo, centrada en Aguirre Suarez, estandarte de la violencia cínica, con un lugar teniente, el lateral paraguayo Pedro Fernandez, en la sociedad mas sangrienta que se vio en España desde los tiempos de Franco y el Eje durante la Segunda Guerra Mundial. Pero no solo el equipo se había encolumnado detrás de las prácticas poco cariñosas (?) de RAS, el presidente lo defendía públicamente y un puñado de partidos le sirvieron para convertirse en el villano del fútbol español, pero en ídolo en Los Cármenes. Joseíto plantaba a su equipo con el tradicional (Para esa época) 4-2-4  y los nombres mas repetidos (Entre paréntesis aquellos que jugaron un poco menos, pero igual tuvieron buena presencia) fueron: Ñito (Izkoa); De La Cruz, Falito (!), Fernandez, Aguirre Suarez; Jaén, Fontenla (Santos); Vicente, Barrios, Porta y Lasa. Jugadores que no quedaron en la historia del fútbol peninsular, ni mucho menos. Los 20 goles de Porta que le valieron ser Pichichi en esa temporada fueron fundamentales, pero la realidad es que se hizo fuerte en base a su juego que muchos no dudarían en calificar como poco higiénico, características exacerbada en su estadio de Los Cármenes, hecho que lo volvió inexpugnable, porque registró un invicto como local en toda la temporada y un 100% de efectividad ante los cuatro grandes del
Un día como cualquiera en la oficina
Real Madrid: El postrero campeón llegaba liderado por el joven wing Carlos Santillana. Aguirre Suarez le pegó bastante, pero Santillana no arrugaba y lo seguía encarando. El por entonces juvenil español dejó de encarar a Aguirre Suarez y a cualquier otro defensor por los tres meses siguientes después de que el tucumano le rompió la mandíbula de un codazo. Igualmente el partido venía picado desde la ida, cuando entre el paraguayo Fernandez y RAS, lo sacaron a Amancio (que era mas bueno que el quaker) de sus casillas y tras un patadón del paraguayo a la rodilla de Amancio, cuando los dos estaban en el piso, este último pateó la cabeza del elemento defensivo paraguayo, lo que generó TÁNGANA, siendo ambos jugadores expulsados, lo que a pesar de todo lo expuesto y por exponer, terminó siendo la única expulsión de un defensor de los de Joseíto en toda la temporada (eso incluye a RAS, los otros tres expulsados fueron todos delanteros)
Porta, goleador
Barcelona: Los buenos de Marcial y Asensi no tuvieron mejor idea que chocar con el tucumano. Terminaron desparramados y lesionados. Asensi dijo que ir a Granada era como ir a la guerra.
Atlético Madrid: Los Colchoneros eran un equipo de los que peleaba cosas grandes y tenía una delantera de potencia ofensiva temible en Garate y Luis. Los dos terminaron su partido en Los Cármenes mucho antes del minuto 90’
Valencia: Para esa temporada, los dirigidos por Alfredo Di Stefano eran los campeones defensores y visitaban Granada. La bienvenida que tenía preparada Aguirre Suarez era BRU TAL (?). El colmo para Di Stefano fue cuando el uno de los delanteros valencianistas recibió una estadía con traslado incluido para un hospital local. A partir de ahí después de cada falta cínica, el tucumano tiraba besos a la banca Che, lo que terminó con el laureado ex delantero de Real Madrid y Midland entre otros multados por intentar agredir al árbitro al final del partido.
La temporada siguiente empezaría con algunos problemas para los rojiblancos. En primer lugar, el presidente Gomez, pensó que tener como DT a un tipo que se llama Joseíto no era lo suficientemente ridículo, por eso trajo a Bernardino Perez, mas conocido como Pasieguito. Además las bajas de Lasa, Barrios y De La Cruz, se sumaron problemas con la contratación de otro ex Pincha, pero sin prontuario sanguinario como lo era Juan Echecopar, que estaba flojo de papeles como Duna remisero de provincia (En ese entonces no se podían fichar extranjeros, Aguirre Suarez como tantos otros llegó a través de la fraguación de papeles). Estos inconvenientes previos se sumaron a lo que fue aconteciendo con el correr de la temporada: el nivel de las incorporaciones era mas bien tirando a bajo y quedó reflejado en sus performances, la baja del líder de la patota RAS en no pocos partidos fue sentida y el aporte goleador de Porta bajó drásticamente de 20 a 11 dianas. Pasieguito optó por un 4-3-3 mas moderno y el equipo con los componentes mas utilizados fue así: Izkoa; Falito, Fernádez, Aguirre Suarez, Toni; Castellanos, Jaén, Chirri; Porta, Quiles y Dueñas. El equipo navegó por la mitad de la tabla toda la temporada, con una baja hacia el final donde se acercó peligrosamente a la zona de descenso, terminando solo por un punto por encima de la línea de salvación. Habíamos hablado de Aguirre Suarez y su importancia. A final de la temporada fue colgado por problemas con el presidente Gomez y eso se sintió, por eso para la temporada 73/74’ la única innovación no fue el reemplazo de las tradicionales franjas verticales por unas horizontales. Como quien tiene que arreglarse con la jabru y le compra algo, “Candi” le compró algo a Aguirre Suarez. No fue un ramo de flores, ni una caja de chocolates ni lo llevó a cenar a un restaurant lujoso ni nada parecido. “Candi” le trajo un viejo conocido, un compañero de aventuras: El uruguayo Julio Montero Castillo, cuya historia visitamos aquí. Con el uruguayo como única adición al plantel de la temporada pasada y el regreso de Joseíto a la dirección técnica, el mensaje era claro: Profundizar el modelo. Ahora con el argentino Aguirre Suarez, el uruguayo Montero y el paraguayo Fernandez mas el mismo equipo del año pasado, Granada tenía a los tres criminales mas notables del MERCOSUR y el fútbol español respiraba hondo, y se preparaba para ver el lado mas horrendo, desagradable y sangriento de toda su historia.  
Izkoa; Falito, Montero Castillo, Fernandez, Toni, Aguirre Suarez; Chirri, Jaén, Castellanos; Quiles y Porta fue el 5-3-2 que eligió el nuevo-viejo tacticista hispánico. A la hora de la primer gran visita, Di Stefano, con todos los antecedentes a cuesta y a sabiendas de que había un nuevo carnicero en el plantel, tomo la poca frecuente decisión de mandar suplentes, para que no le hagan mierda los titulares. Real Madrid y Barcelona tomaron la misma decisión y eso influyó en un nuevo sexto puesto, cimentado en otra sólida campaña como local que solo sufrió un traspié ante el Zaragoza, aunque solo empató ante cada uno de esos tres antes mencionados. No obstante, el punto mas alto de la temporada fue cuando los matarifes sudamericanos (?) del Granada llevaron todas sus mañas a Madrid, mas precisamente al Bernabeu llevándose un 1-0 que probablemente hasta el día de hoy sea uno de los puntos altos en la historia del club.
Para la temporada siguiente ya no sería igual. Se dio la salida del tucumano Aguirre Suarez y el paraguayo Fernandez estuvo fuera por buena parte de la temporada. Llegaron muchos refuerzos desde pagos sudámericanos, incluído el legendario arquero uruguayo Mazurkiewicz, que casi ninguno (incluído el célebre arquero uruguayo) logró asentarse con éxito en el nuevo plantel. El equipo liderado por un Montero Castillo al tope de sus capacidades intimidatorios (Le dijo al Bambino Veira “El centro de la cancha hoy es Vietnam” en un amistoso (!) ante el Sevilla) tuvo muy poco margen para evitar el descenso. En la 75’/76’ ya no estaba Montero Castillo, pero la alarma que se había encendido no había sido suficiente para detener la caída. Los liderados por el paraguayo Fernandez ya no eran el equipo intimidante de otrora y en esa temporada volvieron la segunda división y confirmaron que el ciclo brillante se había cerrado hace un par de años.
Mas allá de los motivos expuestos en las líneas iniciales del artículo, también la idea de la Apología del Bidón es identificar esta influencia mas allá del Dr. Bilardo y si bien todos aquello relacionado con ese Estudiantes de Zubeldía como un apéndice inseparable del bidón, pero lo interesante es como este conjunto de jugadores fácilmente olvidables representando un club de modestos recursos lograron establecerse y poniéndose a la altura de otros mas ilustres como una fuerza en el fútbol español mediante la utilización consciente de las técnicas mas extremas de intimidación psicológica y de abuso físico, liderados por dos emblemas en este campo con la particularidad de cuanto mayor era la distancia futbolística, mas exacerbada era la utilización en cuanto a calidad y cantidad de estos dudosos métodos. No creo que el fútbol debiera ser jugado de esta manera (No por uno cuestión moral, si no solo porque no se encuadra dentro de los límites reglamentarios) pero a la vez muestra cuantos matices se pueden contemplar dentro de la búsqueda de un resultado, que al fin y al cabo, todos buscan el mismo.



sábado, 13 de julio de 2013

San Franciacisco

Indudablemente una de las grandes noticias del año futbolístico, fue el descenso de Independiente. No tardaron los buitres en hablar que tal o cual técnico o tal presidente tienen en un x porcentaje de la culpa del descenso, con el fin de proteger los intereses e imagen de algún involucrado con la vieja y querida receta de echarle mierda a otro. Después también están aquellos no tan involucrados con la situación interna del club ni sus implicados, pero igual de amarillistas y mala leche, que no tardaron en sacar informes "pseudo de color" con mas olor a gastada que otra cosa acerca de los destinos donde el Rojo paseará su insigne divisa. Garupa, Jujuy, Adrogué, Corrientes, Caballito o San Francisco serán lugares éxoticos y remotos que reciban a los de Brindisi. Yo me concentraré en el buque insignia futbolístico del club que alberga a este último lugar, que es en la Provincia de Córdoba, pero en el límite con Santa Fe, lo que automáticamente lo convierte en el peor lugar del universo. Había una canción de La Renga que decía que "el final es en donde partí" y que inmediatamente se puede asociar con el jugador al que hacíamos referencia hace un puñado de caracteres.
 
La globalización en el fútbol ha llevado a situaciones insospechadas y la ley de la selva que rige al deporte mundial hace que algunos clubes recurran a situaciones mas que extremas. La captación y desarrollo de talento joven se ha vuelto la única opción para aquellos clubes que no tienen un mecenas que los cubra de petrodólares ni que disfruten de millones de la televisación. Y como buscar jóvenes valores en su propia zona de influencia del club tal vez no sea suficiente, la búsqueda se hace global. En la ciudad de San Francisco, hay un proyecto que se dedica a la formación de jóvenes proyectos bajo el nombre de Proyecto Crecer y que a su vez opera como filial del Girondins de Bordeaux. Si, ese club que juega en Francia y que supo tener una camiseta igual a la de Velez (luego, por esas cosas de las marcas de ropa deportiva, la similitud se fue desvaneciendo). La cuestión es que los franceses encontraron un jugador que podía llegar a ser de utilidad para su futuro. El pibe jugaba de enganche, tenía 15 años y se llamaba Juan Pablo Francia. Lo convencieron al pibe y se lo llevaron para formarlo en su disciplina en Burdeos. En una camada que tenía chicos como Chamakh (jugador del Arsenal más tarde) Mavuba y Planus (jugadores de corte defensivo que representaran a la selección francesa en distintos niveles), JP no tardó en destacarse. A tal punto que su debut ante el Nantes, le llegó tan solo a la edad de 17 años. A partir de ahí, nunca logró convertirse en un titular indiscutido en Bordeaux, ya que competía con Micoud, el dueño indiscutido desde lo futbolístico, pero tampoco nunca salió de los planes de los sucesivos entrenadores del club. Incluso, si bien tampoco era considerado para el estrellato al máximo nivel, pero si era ampliamente considerada la noción de Francia tendría una larga y prolífica carrera a nivel europeo. Cuando corría el 2007, todo hacía suponer que el hombre de San Francisco, estaba encaminado y totalmente adaptado: casi 5 años en su club, títulos obtenidos, con compañeros argentinos (en ese entonces militaba Cavenaghi en el club galo) y la promesa del entrenador Laurent Blanc que tendría mayor protagonismo. Pero algo pasó en la cabeza del muchacho. Un día adujo problemas familiares y se volvió a su San Francisco querido como esperamos que haga cuanto antes Fantino. El tema es que no volvió ni lo pudieron ubicar. Cuando lo ubicaron dijo que no volvía ni en pedo, que la nostalgia era muy grande, y que quería estar con los suyos en San Francisco. En principio los franceses lo querían traer de las pelotas, luego lo ofrecieron a diversos clubes argentinos para sacar algo de plata, pero nada, el tipo no quería moverse de ahí. Mientras tanto, el regreso de Francia a su pago no pasaría desapercibido entre su gente. JP estaba deprimido y por encima de los 100 kilos de peso, pero los dirigentes del Sportivo Belgrano de su San Francisco, lo fueron a buscar. No dijo que si de entrada, se hizo rogar, pero para fines del 2007, Francia era nuevo jugador "gringo". El tema de su ficha a pesar de la insistencia inicial del Bordeaux fue sencillo. Los franceses entendieron que el deseo de Francia iba en serio y cedieron a su enganche del futuro a préstamo a un cuadro del Argentino B, cuarto escalafón del futbol no afiliado directamente a la AFA. Sin escalas, sin anestesia.
El folklore propio del fútbol tan mal organizado por el Consejo Federal cuenta que Francia descolló inmediatamente y marcó diferencia en todos los aspectos. Otros dicen que físicamente estaba hecho mierda, pero que solo por su calidad marcaba diferencia igual. Sea como fuere, al "Gringo" no le alcanzó y no pudo ascender al Argentino A. En Bordeaux se ilusionaron con que Francia hubiera recapacitado en su actitud inicial y recuperado su deseo de jugar profesionalmente, pero Francia fue claro: O jugaba en Sportivo Belgrano: O se retiraba del fútbol, pero no se movía de San Francisco. Ya sea porque estaban inflados las pelotas de lidiar contra un refugiado Francia que evidentemente ya no iba a volver porque sino caía en cana o por motivos humanitarios pensando en la persona, en Burdeos decidieron, como diría mi viejo, darle el pase en blanco. Por su parte, JP cumplió con su parte y afrontó la temporada 08'/09' en su San Francisco, cumpliendo con su palabra en cuanto a lo que deseaba con su porvenir. El final sería feliz, ya que Sportivo Belgrano ascendería al Argentino A, al final no sin sufrimiento. Tras sortear dos rondas, el "Gringo" perdió ajustadamente el ascenso directo ante el Unión mas pedorro marplatense, situación que sería frecuente en el futuro. El ascenso vendría tras la ya extinta promoción ante Gimnasia y Esgrima de Mendoza, uno de los mas grandes de la tierra del sol y buen vino.

La temporada siguiente, Francia y Sportivo Belgrano tuvieron una temporada discreta en el Argentino A, aunque eso no alejó el interés de los equipos mas importantes. Pero JP fue consecuente hasta el final y se quedó en su terruño, rechazando incluso a los gigantes provinciales de la capital cordobesa. Con Francia como estandarte, los del equipo por el cual hinchaba Dante Panzeri, recibían a un nuevo vecino, el Talleres de su provincia. Poco importó esto a Sportivo Belgrano, armado esta vez para pelear arriba, ya que en la primer ronda, terminaron debajo de Talleres solo por diferencia de gol y en la segunda ronda se aseguró un lugar en el octogonal final por un lugar en la Promoción. Una vez allí derrotó a Crucero Del Norte y al Unión de la Vía Láctea Sunchales. En la final la mesa estaba servida. La ventaja deportiva mas un empate en San Juan ante Desamparados en el Serpentario, hacían suponer que habría fiesta en el Boero. Pero los puyutanos con nombre de vagabundez (?) triunfaron y se aseguraron un lugar en la Promoción, en la que a la postre el Víbora ascendería.
La temporada siguiente no sería distinta. Con el fútbol de Francia y los goles de Aróstegui, los cordobeses casi santafesinos de verde, se pasearon con soltura por la primera ronda. Pero en el undecagonal final que daba un ascenso, quedaron a un punto de Douglas Haig que se llevó el ascenso. Les quedó la chance del reducido por un lugar en la promoción, esta vez con el agregado de que tendría ventaja deportiva (el empate en los globales les daría la clasificación en la serie). Central Norte con ventaja deportiva y Santamarina fueron la instancia previa a la final, donde esperaba Crucero Del Norte. Situación idéntica al año anterior y mismo desenlace. Empate a cero en Garupa, pero en el Boero Sp. Belgrano ni por ventaja deportiva pudo. 3 a 1 categórico para los de la línea de bondi de larga distancia, que luego ganarían la promoción a Brown de Madryn para que llore Chevallier.
Francia (y Sp. Belgrano también) cortaría esta racha en esta temporada como es de público conocimiento. La primera fase de los cordobeses fue mas bien discreta, pero le alcanzó para pasar al undecagonal final, donde no anduvo bien al comienzo y ya no pudo dar alcance al Matador Cordobés, que se alzó con el ascenso, pero "El Gringo" quedó segundo, lo que le dio ventaja para el cuadrangular final por el ascenso ya que la Promoción fue abolida, para la pena de aquellos que nos gustaba, esa mezcla de circo y sangre. Los cordobeses dieron cuenta cómodamente de San Martín de Tucumán y en la final enfrentaban a Santamarina. Ida en Tandil muy polémica con acusaciones de @fantinofantino acerca de los vínculos tandilenses con el poder central nacional, que tuvo como resultado final un 0 a 0. Nuevamente los de verde tenían todo el empate como resultado favorable en una instancia final, lo cual dados los antecedentes, llamaban a los fantasmas de vuelta. Mas cuando a falta de 10 minutos El Cruzado tandilense le clavó un salame en el culo una pepa. Tras un penal dudoso, Aróstegui puso empate y luego fue todo fiesta en San Francisco.


No quedan dudas que este ascenso reivindica a JP Francia y lo acerca un escalón mas al nivel que nunca supimos, pero si supusimos, que le corresponde a un jugador de su calibre, mas teniendo la chance de compartir marquesina con Independiente. De lo que si quedan dudas (porque el mismo nunca lo aclaró enfáticamente, tal vez por su manera de ser) es porque dejó una carrera que si bien no lo iba a depositar en el Olimpo futbolero, era mas que promisoria. De todos modos, esperaremos ver que puede mostrar y porque no, llevar al equipo de su San Francisco querido a lo mas alto, por su ciudad, por su camiseta.